Cumpla

Le tomo la palabra Federico Franco. Viernes de noche. Ud. acaba de pronunciar unas palabras mágicas mientras asumía y yo corro hasta mi teclado para escribirle que quiero creerle. Asegura que dará continuidad a todos los programas y proyectos que se estaban haciendo bien con Fernando Lugo. Más que querer, necesito creer.


Desde esta traumática fractura diez meses antes de nuestras próximas elecciones generales, recojo su promesa y la resguardaré entre luces de neón. Y, como muchos paraguayos, me quedaré esperando que cumpla al menos el 1 por ciento de lo que esta noche ha prometido.
¿Oyó hablar de “el robo del siglo en Paraguay”? Ya lo habrá escuchado, Señor Presidente. Funcionarios infieles de la Caja de Jubilaciones de Itaipú (Cajubi) remesaron al extranjero –y perdieron– cerca de 176 millones de dólares en unas timbas financieras sin precedentes en el Paraguay. Y exceptuando a la anterior administración de Cajubi, liderada por Luis Cadogan, a nadie pareció importarle mucho cómo el dinero se desvanecía. Ni siquiera dentro de Itaipú, donde, entre paréntesis, han pasado varios de sus amigos, asesores y correligionarios.
Hace un par de días entendimos por qué nadie protestaba. Es porque usted, yo, él, nosotros, todos pagaremos sin percatarnos los 176 millones de dólares desaparecidos. El vaciamiento se ha cargado a cuenta de Itaipú según sus estados contables, un costo que será aplicado a la tarifa eléctrica que pagamos todos. Es decir, el pueblo paraguayo financiará los lujos, las excentricidades y recaudaciones de avivados extranjeros y autóctonos paraguayitos que fagocitaron el dinero.
Los US$ 176 millones equivalen a tres centros maternoinfantiles como el de San Lorenzo. Significan casi 14.000 casas económicas. Representan unos 1.294 polideportivos escolares. Son más de 75 millones de mochilas escolares repletas de útiles. ¿Quiere afinar más puntería? Con los 176 millones de dólares podríamos pagar casi el 70% de la deuda con la petrolera venezolana PDVSA. El monto equivale al 60% de lo que Paraguay recibe cada año de Itaipú por compensaciones en royalties.
¡Qué va! ¡Fue un robo 11 veces más grande que los 16 millones de dólares desviados del Banco Central del Paraguay! Representa tres veces más el dinero que necesitamos para inscribir a todos los paraguayos que estén dando vueltas por el universo.
Disculpe mi desconfianza, pero me preocupa arribar a una impunidad jurídica total en este caso sin el apoyo formal de la conducción de Itaipú Binacional. Quienes se llevaron el dinero –y quienes permitieron que se lo llevaran– cuentan con ello. Así que, frontal como Ud. me conoce, no puedo titubear para decirle que desconfío de sus correligionarios que pasaron por allí y nada hicieron. Asuma, Presidente, el desafío de pasar a la historia como quien logró retornar al Paraguay la mayor cantidad de dinero nunca jamás salida.
Haga que la palabra empeñada el viernes 22 de junio por la noche vuelva a retumbar como misión cumplida el 15 de agosto del año que viene.
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