Desplomes literales y metafóricos

El derrumbe de las escuelas fue un signo concreto de la era Cartes. Las vigas, las tejas, los ladrillos que caen son, a la vez, una fuerte metáfora de una educación que se desploma, que se viene abajo, convertida en escombros. Un sinónimo de peligro para su razón de ser: alumnos y educadores. (O no, porque para caer debió haber estado a cierta altura).

Los espacios educativos y los de salud no son solo armazones, también educan, también comunican, enferman, amenazan, mandan mensajes. Y el mensaje clarísimo que enviaron a la población a lo largo de estos cinco años a los alumnos de esas escuelas y centros de salud en mal estado y desbastecidos fue algo así como “yo te repudio”, “no me importás”.

Fue un mensaje de desprecio, literalmente un beso de la muerte para parturientas, para recién nacidos que no sobrevivieron porque dentro de esas caparazones no había profesionales de la salud que les dieran atención; no había equipos, no había ambulancias; no había ni siquiera un sistema que funcione para derivarlos a otros centros de salud donde las carencias fueran menores.

La educación, la salud, el ambiente, la niñez...; nada de esto fue prioridad para el gobierno que se va. Las fauces y las garras de ese monstruo prefirieron otros botines antes que el ataque de algunos de los males que tocan más de cerca a la gente y que inciden de la manera que más duele en el bienestar de la población y en su potencial de desarrollo.

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En educación, no se avanzó en el problema medular de la formación de los docentes. Hubo maestros becados al exterior, pero la gran mayoría permanece en las mismas condiciones de escasez de conocimiento, sin herramientas para que su esfuerzo diario tenga impacto en la calidad de vida de sus alumnos. Ese problema es como un gong que se golpea hoy y resuena por años.

En salud vivimos en un país donde la gente todavía muere de enfermedades prevenibles, y la diferencia entre la vida y la muerte a veces radica en unos pocos guaraníes.

Negligencia, corrupción, indiferencia y falta de compromiso son algunas de las causas del derrumbe de la educación y la salud paraguayas. Con las piedras esparcidas, habrá que volver a construir.

ndaporta@abc.com.py

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