Juan Vicente Lezcano

Su recia estampa, su extraordinaria condición atlética, su marca implacable,   hicieron de Juan Vicente Lezcano uno de los mejores jugadores paraguayos de la   historia, en su puesto. Back centro, lo que hoy sería el último hombre de la   defensa, aquel que debía cerrar todas las brechas para impedir que el rival   llegara al gol. Fue grande, como grande fue su padre, jugador del mismo club,   Olimpia, y del mismo puesto dos décadas atrás; o su hermano Claudio, un   volante de esos que hoy casi ya no se ven.   
  
Juan Vicente nació en Trinidad, el 5 de abril de 1937. Estaba a punto de   cumplir 75 años. Comenzó a jugar en Clorinda, donde fue visto por una   delegación de Olimpia que fue a hacer unos amistosos contra un equipo local, y   de allí pasó al club donde se consagraría. Se integró a las divisiones   inferiores hacia 1953 y cuando se arma el equipo que luego lograría el pentacampeonato, entre 1956 y 1960, ya era titular indiscutible. Como indiscutible   eran los 5 hombres de la defensa: Edelmiro Arévalo, a la derecha, Lezcano, en   el centro, Eligio Echagüe a la izquierda, y los dos mediocampistas: Claudio   Lezcano e Ignacio Achucarro. De tanto en tanto aparecía algún otro para   intercalar con estos que, además de impasables, eran irrompibles, a prueba de   lesiones. Por ejemplo: Chongo Peralta, Mariano Osorio, Pascual Rojas, Luis   Gini y Darío Segovia, entre otros, que cuando fueron llamados nunca   defraudaron.   
  
Fue convocado por Aurelio González para las eliminatorias del mundial de   Suecia, y debutó con la número 3 en sus espaldas, vistiendo la albirroja   contra Bolivia, el 9 de junio de 1957, partido que ganó Paraguay por 5-1. Allí   ya se armó la base del equipo que llegaría hasta Suecia: Honorio casco;   Arévalo, Lezcano y Echagüe; Achucarro y Salvador Villalba, Agüero, Enrique   Jara Saguier, Ángel Jara Saguier, Aguilera y Genaro Benítez.   
  
Este fue el equipo que jugó los dos primeros encuentros de la eliminatoria con   sendos triunfos ante Colombia, pero a la hora de medir a Uruguay hubo un   problema con Casco y fue alineado Noceda, y en la punta izquierda, Florencio   Amarilla remplazó a Genaro Benítez, el popular "Avión Colí".   

A la hora de viajar al mundial, permanecieron en el equipo los 5 del fondo,   Agüero y Amarilla. En el arco empezó Maggereger, pero como los franceses le   hicieron 7, entró Aguilar. Y en la delantera los tres centrales fueron: José   Parodi Jorgelino Romero y Cayetano Re.   

Con Olimpia disputó la primera final de la Copa Libertadores, en 1960, y la   semifinal, en 1961, ambas frente a Peñarol. Sus extraordinarias actuaciones le   valieron ser transferido a Uruguay, contratado por el club que viste amarillo   y oro. Permaneció allí hasta 1967. Ganó la Copa Libertadores de 1966, con   este equipo: Mazurkiewincz; Forlán, Lezcano y Díaz; Gonçalvez y Caetano;   Abbadie, Rocha, Spencer, Cortés y Joya.   

Juan Vicente regresó a nuestro país en 1969, jugó dos temporadas en Olimpia, después pasó a   Ríver Plate (el Kelito) y se retiró. Disputó  26 partidos con la selección nacional, cuatro de  ellos en   las eliminatorias y tres en el Mundial de Suecia, y todos los del campeonato   Sudamericano de 1959 llevado a cabo en Buenos Aires, Argentina, además de algunos amistosos.

Su recuerdo permanecerá imborrable en la mente de todos aquellos que hemos disfrutamos de su extraordinaria calidad futbolística y humana.