Amparados en la impunidad, redes de explotación de niños se afianzan

En el año 2007 la sociedad paraguaya asistió al nacimiento de pandillas infanto- juveniles, cuyos integrantes quedaron conocidos popularmente con el término "pirañitas". Nada se hizo.

Todo empezó en febrero de 2007, cuando las niñas M., G. y M. de 13, 10 y 10 años, fueron detenidas tras robar un departamento del céntrico edificio Brasil, al que ingresaron pasada la medianoche.   

La propietaria del inmueble, Andrea Olmedo, explicó a la policía que las niñas golpearon su puerta y al abrirla irrumpieron en su departamento en busca de objetos de valor, ocasión en que tomaron un monedero con poco más de G. 175.000 que se encontraba en la mesa, para luego emprender una desenfrenada carrera.   

Alertado por la afectada, el portero abortó la fuga de las niñas y dio aviso a las autoridades. Intervinieron la Policía Nacional y también la defensoría de la Niñez.   Como son inimputables por tener menos de 14 años, las niñas fueron entregadas a sus padres.

Tras constatar la responsabilidad de los responsables de las niñas, ya que las madres confesaron que sabían a qué se dedicaban, la defensora Bettina Ovando comunicó el hecho a la fiscalía en lo penal, para la apertura de una investigación a los padres por omisión del deber de cuidado u otro hecho punible que considerara adecuado.   

Impunidad total

La defensora recordó que el caso estuvo a cargo de la fiscala Fátima Capurro y luego de Carla Bacigalupo, pero nada pasó.   

"Nada, ni tan siquiera los llamaron a una audiencia para saber acerca del caso" , indicó.   

"La parte penal no toma en serio lo que viene de la Niñez, entonces los padres se burlan cuando les decimos que vamos a enviar a la parte penal. Hasta hoy no hay un solo caso de lo que antes llamaban pirañitas, desde el 2007, la carpeta fue remitida a la parte penal, jamás hubo una llamada a audiencia a los padres. Hay una impunidad total. Entonces los progenitores dicen: ¡ah! la defensoría hasta ahí nomás puede hacer, nos llaman, nos retan, el juez nos llama, nos hacen un cháke y terminó. Hay que tomar medidas más drásticas", sostuvo.   

"La única solución es que hubiese por lo menos una o dos imputaciones para advertir al resto, como ejemplo. Porque si se llega a un juicio y a una condena,  ahí podemos actuar para hacer la pérdida de la patria potestad, porque la condena es una de las causas para la pérdida y ahí van a tener mucho más cuidado", indicó.   

Las consecuencias de la inacción fiscal están a la vista. Lo que empezó como un "rebusque" casero ha traspasado los límites del hogar y se ha convertido en un rentable "negocio" para adultos inescrupulosos.   

Atrás quedaron los tiempos de las tres pirañitas del centro y sus padres impunes. Hoy día, las "pirañitas" se han multiplicado y actúan por doquier, y las personas que las utilizan, amparadas en la impunidad, ya son mucho más que dos.

 

Denuncias sin respuesta

 

"Yo remití a la fiscalía en lo  penal un bibliorato con fotocopia completa del expediente. Había un acta en donde las mamás de las nenitas decían que sabían que la plata que traían no era producto de la venta de caramelo; ellas sabían que hurtaban celulares y relojes y que había gente detrás de eso".   


"Había gente que escondía su verdadera edad y cuando eran agarrados por la policía, decían una edad, a veces la propia mamá traía certificado de otra hija y  no era cierto. Una me vino como C.,   pero cuando hablamos con otras colegas que la tenían en otro  caso, supimos que C.  era otra, de 12, y ella era la hermana, de 14,    y la mamá se prestaba a eso". Abog. Bettina Ovando, defensora.

 

Mañana: La Codeni.