Autoridades chaqueñas alientan las invasiones de propiedades

El flagelo de invasiones de tierra se está instalando de a poco también en el Chaco paraguayo, que tiende a convertirse en poco tiempo en una zona conflictiva debido al constante acoso de instigadores.

Lo peor de todo es que los autodenominados "sintierras" actúan en muchos casos por "recomendación" de las mismas autoridades departamentales, que buscan sacar provecho político de la preocupante situación.Uno de los ejemplos del drama que se vive en el Chaco tiene que ver con el intento de ocupación de una propiedad de 5.000 hectáreas del empresario francés Louis Blan, en la zona conocida como Pelícano, localidad de Pedro P. Peña, distrito de Mariscal Estigarribia, departamento de Boquerón.   

En aquella zona del país, localizada aproximadamente a 700 kilómetros de Asunción, cerca del río Pilcomayo y en un punto fronterizo con Bolivia, unas 50 personas mantienen su intención de ocupar la propiedad administrada por el paraguayo Marcos Wiest.   

Este último desde hace poco más de un año intenta montar un establecimiento en la finca, pero cada vez que iba con empleados y maquinarias para comenzar con los trabajos encontraba la oposición de pobladores de comunidades aledañas, quienes exigen al Indert que les ceda el terreno argumentando que es fiscal.   

Sin embargo, pese a que Wiest exhibió los documentos que avalan que la propiedad pertenece al francés Blan y que lo acreditan a él como administrador, la resistencia de los moradores fue más férrea.   

Entonces, el 14 de julio pasado, una comitiva fiscal-policial procedió a evitar la ocupación ilegal y detuvo a los dos principales instigadores, Teodoro Cáceres y Francisco Martínez.   

Ambos encabezaron una turba que casi linchó a dos funcionarios fiscales y dos policías que intentaron dialogar con los invasores, días antes del procedimiento.   

Teodoro Cáceres dijo tras su detención: "Solo defiendo los derechos de los pobres". "Hay gente ubicada desde hace más de 50 años en la zona y las familias necesitan un pedazo de tierra donde vivir y cultivar", añadió el dirigente, quien es oriundo de San Pedro y se trasladó al Chaco no hace mucho tiempo, tras compurgar una pena por abigeato, según los datos.   

El argumento que dio Cáceres fue muy endeble, ya que en la zona no se aprecian cultivos de los pobladores, quienes en su mayoría son de ascendencia boliviana y que incluso aún conservan costumbres propias del país vecino, como mascar hojas de coca la mayor parte del día.   

El administrador Marcos Wiest manifestó su preocupación porque tanto Teodoro Cáceres como Francisco Martínez ya recuperaron su libertad y teme que puedan reorganizar a gente necesitada para volver a intentar invadir su propiedad, en la que incluso les ofreció trabajo.   
   
La llamativa actitud de los pobladores de Pelícano, de intentar ocupar una propiedad privada, al parecer obedece a "recomendaciones" de sectores políticos que operan en el departamento de Boquerón y que desean quitar provecho de la situación, para ganar adeptos a sus movimientos.   

Esto se desprende de una reunión entre el administrador Marcos Wiest y los invasores, de la que también participaron el senador Marcial González Safstrand (PPQ) y el presidente de la Junta Departamental Emiliano Servín (PPQ), candidato a intendente de Mariscal Estigarribia.   
Ambos políticos, según los afectados por el caso, reconocieron la legalidad del título de propiedad, pero luego ante los pobladores se mostraron ambiguos en su posición e incluso les prometieron "agilizar" los trámites para cederles el terreno ajeno.   

Incluso, el senador Safstrand dijo después que "el título es un papel frío" y que "el dueño de la propiedad es quien la ocupa", como restando importancia a los documentos.   
   
Elvio Benítez y Lugo   

La supuesta incursión en la zona del conocido dirigente campesino Elvio Benítez también pudo haber inducido a los moradores de Pelícano a ocupar la propiedad de 5.000 hectáreas.   

Según estancieros de la zona, el conflictivo líder labriego fue visto en esa parte del país en febrero pasado, en coincidencia con la visita del presidente Fernando Lugo al establecimiento "Copel", del empresario Miguel Angel "Miki" García, según los lugareños.   

Justamente después de la visita del Presidente y del polémico dirigente, los pobladores de la zona adoptaron una postura más radical e incluso se tornaron violentos contra los empleados de la propiedad.   
   
Amenazas de muerte   

Conforme a los últimos informes recabados, el mismo grupo de gente que intenta ocupar la propiedad del francés Blan amenazó de muerte hace pocos días a otro ganadero, identificado como Luciano Villalba, de la estancia "San Javier".   

El productor fue advertido mediante esquelas y tuvo que salir de la zona con su familia por temor a la acción de los invasores, quienes incluso suelen preparar bombas incendiarias constantemente.