Deficiente sistema procesal provoca colapso de las 15 cárceles del país

Hasta este fin de semana, 7.004 personas adultas se encuentran recluidas en las 15 cárceles del país, que sin embargo solo tienen capacidad para 5.335 convictos.

El deficiente sistema procesal convierte a las penitenciarías del país en verdaderas "bombas de tiempo".El hacinamiento en las cárceles del Paraguay es tan pronunciado actualmente que, por ejemplo, la Penitenciaría Nacional de Tacumbú cuenta con  1.225 internos más de lo que realmente puede albergar.

La penitenciaría regional de Ciudad del Este, que tiene una capacidad para una población máxima de 300 reos, está rebasada hoy día con 753 presidiarios. Es decir, en un espacio físico diseñado para recluir solo a 4 presos hay ahora  10 reclusos.

La dramática situación de hacinamiento en los penales del Paraguay conspira contra la idea de reformar a las personas para reintegrarlas a la sociedad.

Sin embargo, es poco o nada lo que las autoridades carcelarias pueden hacer.

El deficiente sistema procesal, destacado por su lentitud, provoca el colapso de las 15 cárceles del país.

Solo en Tacumbú, a diario ingresan un promedio de 25 nuevos internos y recuperan su libertad nada más que 10. Es decir,  hay un remanente diarios de 15 reos.

El 90% sin condenas

De los 7.004 reclusos del país, poco más del 90% se encuentra aún sin condena.

La mayoría de los procesados están privados de su libertad hace años y sus procesos quedaron estancados a raíz de  un obsoleto sistema judicial, que es el principal causante del colapso del régimen penitenciario.

A este ritmo, las cárceles del Paraguay se están convirtiendo en  verdaderas "bombas de tiempo".

Muchos opinan que el hacinamiento es la principal causa de la seguidilla de amotinamientos y revueltas que se generaron en los últimos meses.

Los menores

El sistema penitenciario para menores no escapa a esta realidad.

El Centro Educativo Integral de Itauguá, preparado para  150 internos, está casi al tope de su capacidad.

La mayoría de los adolescentes infractores son directamente remitidos al centro, sin que antes se hayan agotado los medios para intentar una rehabilitación.

El director del recinto es   Arsenio Cabañas Meza, quien mantiene a los jóvenes enfocados en el aprendizaje de oficios mientras se desarrollan sus procesos, aunque también falta más apoyo de las autoridades.