El "alquiler" de bebés, una perversa costumbre que continúa vigente

¿Usted prestaría a sus hijos para que lucren con ellos? Petrona sí. En un informe elevado a la defensoría de la Niñez, la mujer relata que "presta" a sus hijos V., A. y M., de 1, 5 y 3 años, para que otra mujer pida limosnas con ellos en brazos.

Una suerte de alquiler solapado, en plenas avenidas Gral. Santos y España.El trato denigrante a que están expuestos los niños en situación de calle no tiene límites.

Como si no bastaran ser exhibidos sucios, escasamente vestidos como verdaderos despojos humanos, estar expuestos a una serie de enfermedades por la diaria presentación ante la contaminación ambiental, privados de educación, salud, alimentación adecuada y hasta de descanso,  también son "alquilados" al mejor postor.

En una versión solapada de esta perversa explotación de un ser humano, una de las  madres entrevistadas por trabajadoras sociales del programa Abrazo dijo campantemente que pide limosnas con sus hijos de 5, 3 y 1 años y  que a veces también los presta a otra mujer que también mendiga en la zona, para que pueda "pidear" con ellos, en la misma avenida.

El informe elevado a la justicia por Dora Borda revela, además, que la mujer tiene a su disposición la guardería de uno de los centros Abrazo y recibe mensualmente una canasta básica y ayuda económica del Programa  Tekoporã.      El documento está fechado el 18 de noviembre del año pasado, época en que Petrona se encontraba embarazada de seis meses.

El "alquiler" de bebés,   una de las facetas de la miserable explotación de niños en situación de calle, no es una novedad en nuestro país. Ya en el año 2000 la entonces jueza Mercedes Buzó pudo constatar esta realidad, durante una intervención que causó polémica en la época.

Lo que sí sería nuevo en el país es que la justicia sancione en forma ejemplar  a los mercaderes de la niñez y que de que una buena vez se termine  la esclavitud de la "monedita".

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Fotos: Celso Ríos