"Pasividad del ministro y del comandante alienta la corrupción en la Policía"

Rafael Augusto Filizzola Serra, ex ministro del Interior, criticó la pasividad de su reemplazante Federico Acuña y del actual comandante, Idalino Bianconi, porque con una sospechosa tolerancia alientan la corrupción en la Policía. Atribuyó la incontenible ola delictiva a la falta de una postura radical de la cúpula policial. Cuestionó además la reinstauración del negociado con  las guardias privadas, porque significa un retroceso en el trabajo iniciado para depurar la institución. Abogó porque no se interrumpan los proyectos.

Rafael Filizzola, destituido hace casi dos meses del Ministerio del Interior, hoy se dedica a hacer giras por el interior del país en el marco de su campaña presidencial para el 2013, como líder del Partido Democrático Progresista (PDP).    El político recibió  a ABC Color en su casa y habló sobre varios temas.   

-¿Qué evaluación hace de la situación actual de la Policía?   

-Primordialmente, creo que aún es muy temprano para hacer una evaluación concreta sobre la gestión del ministro Federico Acuña y del comandante Idalino Bianconi, pero es obvio que hay señales positivas y negativas en este nuevo proceso.   

-¿Cuáles son esas señales?   

-Lo positivo es que, por lo menos de palabra, Acuña sostiene que van a seguir con el proceso que iniciamos nosotros, de fortalecer la Policía con equipamientos, tecnología y de depurar la institución. Ojalá que sus palabras no se queden solo en eso.   

-¿Y las negativas?   

-Y podemos citar la pasividad de Acuña y Bianconi. Por ejemplo, me parece intolerable que no hayan adoptado una postura radical luego de que fueran encontrados dos vehículos robados en el Sistema 911, una unidad de élite de la Policía, en la que invertimos muchísimo y que aparentemente ahora algunos la usan como  aguantadero. Me resultó muy sospechoso que no fueron castigados todos los responsables.   

-¿Insinúa complicidad?   

-No sé si complicidad. Pero no puedo entender cómo es que ahora volvieron a reinstaurar el sistema de guardias privadas, que es una práctica perversa y exclusivamente de recaudación. Nosotros nos esforzamos muchísimo por erradicar la corrupción, pero la pasividad del ministro y del comandante alienta la corrupción en la Policía.   

-¿En qué afectan las guardias privadas a la gente?   

-Afectan muchísimo, porque con cada policía asignado a guardia privada se está descuidando a miles de personas que quedan desprotegidas. Es imperdonable arriesgar a la ciudadanía.   

-¿Por qué se producen tantos crímenes últimamente?   

-Tal vez por la falta de liderazgo de los actuales jefes policiales. Hay que considerar también el perfil y la preparación de los policías responsables de la seguridad. Después que salimos del ministerio, varios comisarios que nosotros habíamos cambiado por sospechas fueron repuestos en lugares claves.   

-Pero si usted mismo fue quien promocionó al comisario Bianconi...

- El comisario Idalino Bianconi hizo su carrera propia en la Policía. Debo reconocer ahora que efectivamente él llegó a la Dirección General de Orden y Seguridad por una orden directa del Presidente de la República. Pero después fue promocionado a subcomandante por pedido de su camarada  José Visitación Giménez. Yo en su momento le dije al mismo  presidente Lugo que el perfil del comisario Idalino  Bianconi era adecuado solo hasta para subcomandante, y que no debía avanzar más de eso. Además, había otros oficiales menos antiguos con más perfil de liderazgo que tenían que ser promocionados.    

-¿Quién maneja la Policía?   

-Eso es justamente lo que ahora no me queda bien claro, porque evidentemente se perdió la institucionalidad, el liderazgo, la autonomía. No sé por qué el desalojo de Ñacunday, por ejemplo, se decidió entre varios sectores. Hacer respetar la ley es responsabilidad exclusiva de la Policía.   

-Entonces sigue habiendo mucha ingerencia política   

-Evidentemente que sí, pero eso ocurre desde siempre. Nosotros tuvimos varios problemas, por ejemplo, con el gobernador de San Pedro (José "Pakova" Ledesma), que permanentemente protestaba por los operativos antinarcóticos. Los gobernadores e intendentes pretenden erigirse en jefes policiales locales, pero ese no es su rol. La Policía es una institución nacional y se tiene que respetar esa jerarquía.   

Su destitución, críticas del nuevo ministro y su legado

-¿Por qué lo destituyó Lugo?   

-El detonante de mi cambio fue oponerme a la reelección presidencial. También tuve muchas diferencias con el entorno del Presidente, especialmente con líderes de Tekojoja (Sixto Pereira) y del P-MAS (Camilo Soares), que pedían mi cabeza desde hace tiempo.  Creo que la coherencia política es más importante que el apego a  cualquier cargo.

-¿Por qué ahora el ministro Federico Acuña lo critica?   

-A mí me sorprendió mucho que el ministro Acuña diga que el comando anterior no se ocupó del Sistema 911. Cuando yo asumí él era comisario general y yo le promoví a comandante, por lo que sabe muy bien que desde el 2003 no se le hizo nunca mantenimiento al 911, ni de Asunción, ni de Ciudad del Este, y nosotros sí le hicimos mantenimiento.   

-¿Cómo dejaron el 911?   

-Nosotros potenciamos el  911 con un sistema de comando unificado, que es un proyecto de una nueva sala de recepción y despacho de llamadas de emergencias, además de la instalación de 800 cámaras en Asunción y Central, en dos etapas. También instalamos sistemas de GPS en todas las patrulleras, para que el operador sepa exactamente dónde está el móvil más cercano desde el punto del que provienen los pedidos de auxilio.   

-¿Ahora hay más recursos?   

-Creo que nadie puede cuestionarnos el proceso de cambio que iniciamos en la Policía. Invertimos en la institución como jamás antes lo habían hecho. Ahora ya tenemos una Policía científica, helicópteros, patrulleras, armas, municiones y equipos tecnológicos de punta. Dejamos una Policía más equipada que nunca. Espero de corazón que sigan con los proyectos pendientes.   

-¿Qué quedó pendiente?   

 -Y principalmente el último trabajo que impulsamos antes de ser cambiados, la nueva escala salarial para los policías. Afortunadamente alcanzamos a entregar un proyecto  en el Congreso, que ahora debe ser reimpulsado por el nuevo ministro, porque un aumento sería  justo y merecido.

-¿En qué se equivocaron?   

-No pudimos hacer todo lo que quisimos, aunque por falta de presupuesto, en infraestructuras. Refaccionamos 100 comisarías, pero fue insuficiente. Tampoco llegamos a una buena coordinación con el Poder Judicial y  no pudimos impulsar  reformas legislativas.

-¿Qué espera ahora?  

-Que continúen los proyectos que iniciamos con el  gobierno del cambio, no  por mí, sino por el país, para que muy pronto podamos confiar en nuestra Policía.

"Me parece intolerable que no hayan adoptado una postura radical luego de que fueran encontrados dos vehículos robados en el  Sistema 911, una unidad de élite de la Policía"

"Los gobernadores e intendentes pretenden erigirse en jefes policiales locales, pero ese no es su rol. La Policía es una institución nacional y se tiene que respetar esa jerarquía".

"Yo en su momento le dije al  presidente Lugo que el perfil de Bianconi era adecuado solo hasta para subcomandante, y que no debía avanzar más de eso. Además, había otros oficiales menos antiguos con más perfil de liderazgo"

Su gestión

Rafael Filizzola, como miembro de la Alianza Patriótica para el Cambio, asumió en el Ministerio del Interior el 15 de agosto de 2008, en coincidencia con la asunción del presidente de la República, Fernando Lugo.   

Se mantuvo en el cargo hasta el 16 de junio de 2011, cuando fue sorpresivamente destituido, junto al ministro de Obras Públicas y Comunicaciones, Efraín Alegre.   

El ahora ex ministro del Interior designó a tres comandantes de la Policía, Federico Acuña (actual ministro), Viviano Machado y José Visitación Giménez.   

Durante la gestión de Filizzola, se registraron los secuestros de Luis Lindstron y Fidel Zavala, entre otros golpes del EPP.
Por  otro lado, fueron abatidos tres secuestradores: Severiano Martínez, Gabriel Zárate Cardozo y Nimio Cardozo Cáceres.