Atentado del EPP deja sin energía eléctrica a 765.000 paraguayos

El grupo terrorista Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), que mantiene secuestrado hace 95 días al menor Arlan Fick Bremm (16), dejó sin energía eléctrica ayer a más de 765.000 paraguayos de los departamentos de Caaguazú, San Pedro, Concepción, Amambay, Alto Paraguay y Presidente Hayes. Fue al derribar con bombas en Horqueta dos de las torres de alta tensión del sistema de transmisión de 220 kV que parte del distrito de Carayaó y que llega a Vallemí y Cerro Corá. El atentado requirió una gran movilización de funcionarios de la ANDE y efectivos policiales y militares de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), pero recién hoy se restablecerá por completo el vital servicio.

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Aproximadamente a las 23:30 del viernes, los peones de la estancia “Overáva” de la compañía Santa Librada de Horqueta escucharon una fuerte explosión, aunque no reaccionaron, ya que ni siquiera se cortó el suministro de energía eléctrica. Hasta ese momento tampoco sospechaban que se trataba de un atentado.

Sin embargo, a las 11:00 de ayer, repentinamente se terminó la energía, por lo que los empleados de la hacienda relacionaron el corte con la explosión de la noche anterior, y fueron a verificar lo sucedido hacia la zona por donde atraviesa la línea de transmisión de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE), a 1.900 metros del casco central del establecimiento, situado a su vez a 10 kilómetros de la Ruta V “Gral. Bernardino Caballero”, a la altura del Kilómetro 48.

Al legar al lugar, los peones vieron una de las torres de 30 metros caída completamente y otra estructura derribada parcialmente, a unos 100 metros de distancia. Asimismo, en la escena fueron encontrados restos de mecha explosiva.

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Después se confirmó que una de las torres fue derribada con bombas detonadas bajo dos de los cuatro pilares, aunque un tercer pilar fue desabulonado manualmente de su base.

Inmediatamente, los trabajadores comunicaron el caso a su patrón, Raúl Fernández, quien a su vez reportó lo sucedido a los funcionarios de la subestación de la ANDE que funciona en Horqueta, a solo 11 kilómetros en línea recta de donde se produjo el atentado.

Las torres caídas forman parte de la línea de transmisión de 220 kV, una de las más grandes del país, que parte del distrito caaguaceño de Carayaó, atraviesa por las ciudades sampedranas de Santaní y Santa Rosa del Aguaray, y que llega a la zona concepcionera de Vallemí y la localidad amambayense de Cerro Corá.

Según los cálculos extraoficiales, al menos 765.000 compatriotas se vieron afectados por el corte del suministro de energía eléctrica, a consecuencia del atentado, lo que a su vez provocó graves perjuicios en decenas de hospitales, empresas, comercios y viviendas particulares de toda la zona norte.

La magnitud del ataque prácticamente no registra precedentes en el país, aunque sí es la tercera vez que el EPP ataca torres de ANDE, ya que anteriormente lo hizo en la colonia Manitoba de Tacuatí y también en la ciudad de Horqueta.

Toda la ciudadanía repudió enérgicamente la acción del EPP a través de las redes sociales ayer.

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