Cumbre telefónica sirve solo para interpretar mensajes

En el partido Colorado las internas se disputan tradicionalmente por las adhesiones o rechazos a los líderes, pero últimamente las competencias no terminan en las internas sino trascienden a las mismas, y los hechos se vuelven a enlazar con los futuros compromisos, cumpliendo de esa forma las condiciones actuales del electoralismo total y permanente.

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En las últimas internas fue derrotado Horacio Cartes, el referente de facto más poderoso de la ANR, quien además fue obligado a retirar su candidatura a la reelección y al parecer últimamente a retirar su pretensión de ser senador con voz y voto, al menos si así puede interpretarse lo dicho por el presidente del Partido Colorado, Pedro Alliana, quien habló de “capítulo cerrado”.

Sin embargo, la persistencia de dar continuidad al cartismo, a pesar de la derrota electoral, es mucho más que una simple ambición personal de HC, es un proyecto político que administra intereses económicos muy poderosos, algunos de ellos inclusive legales, y la mayoría de ellos ligados al líder del movimiento Honor Colorado.

Estabilidad y gobernabilidad

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De ahí es fácil sacar la conclusión de que los golpes que están recibiendo los peces gordos en el campo del narcotráfico, el lavado de dinero y el tráfico de influencias –a pesar de la aparente contradicción– son golpes que el Gobierno necesita dar para tratar de lograr estabilidad y gobernabilidad. La única forma de lograrlo es arrinconando a su principal adversario que paradójicamente es del mismo signo político: Cartes, aunque los golpes directos los reciban sus allegados: González Daher, Oviedo Matto, Zacarías Irún y otros, pero nadie duda de que son para él.

Si se quiere hacer un resumen es así: Marito necesita liquidar los factores de una eventual conspiración contra su Gobierno. Y una conspiración –sabemos– no la hace cualquiera.

Cartes habrá calculado, ¿hasta dónde piensa llegar este tipo?, refiriéndose a Marito, con la embestida fiscal, de Seprelad y Senad. ¿Quiere vaciarme el entorno o quiere llegar a mí? En este punto es donde entra a tallar el remanido tema de la “paz partidaria”, ya que, por un lado, el Presidente presenta la situación como una actuación legítima de las instituciones, mientras las víctimas lo presentan como una persecución política. El clamor lógico desde abajo es: “paz partidaria”, “unidad”.

El ping pong

Cartes estaba a la defensiva con la caída de González Daher, Oviedo Matto y Zacarías Irún (en peligro) cuando decide pasar a la ofensiva con una nota kañy en el Senado insistiendo con su juramento (como senador), lo que tiene como respuesta automática en el mismo día la serie de allanamientos a los establecimientos de Zacarías. Acto seguido, en el mismo día también, se produce el sorpresivo encuentro de Mario Abdo con el titular del partido, Pedro Alliana, en el local de la Junta de Gobierno.

Alguien dijo: “Es suficiente” y lo más probable es que haya sido Cartes quien decidió tirar la toalla, como de hecho lo hizo, según Alliana, que habló después de la entrevista con el Presidente de “dar vuelta la página”. Si Abdo Benítez decidió ir al local de la Junta de Gobierno es porque ahí había algo importante, no el simple reclamo de que Añetete ocupe más espacio en la Comisión Permanente.

La historia termina con un encuentro de HC con sus parlamentarios a quienes instruyó no poner palos en la rueda ni paz partidaria con cinismo.

La noticia del desistimiento del juramento de Cartes es suficiente motivo para ir a la Junta, y se supone que para confirmarlo, Marito pidió hablar con HC, lo cual se concretó en pocos segundos.

Triunfo de HC

Por supuesto que HC no habrá recibido ninguna garantía de que con esto terminará la “persecución política”, pero logró un triunfo importante al convertirse este acercamiento entre Marito y HC en una señal para las instituciones. Ubíquense en el lugar de los fiscales: “Señora fiscala, ahora que hablaron los dos poderosos, qué hacemos? ¿Seguimos o aflojamos?”. Por supuesto que la fiscala general no se animará, en estos tiempos de audios, llamar al Presidente a tomar la temperatura. Menos él a ella.

Todo quedará en el campo de la interpretación de si la llamada de HC a Marito –o viceversa– es o no la paz partidaria, de si es o no un mensaje a la impunidad, de si con esto se consigue estabilidad política o gobernabilidad. La situación de los presos y otros delincuentes libres nos dará la respuesta en el futuro.

ebritez@abc.com.py

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