El paraguayo que salvó de morir al Presidente boliviano

Cuando aún no cicatrizaban las heridas de la Guerra del Chaco, fue nombrado el primer embajador paraguayo en Bolivia tras la contienda, en 1944. Su protagonismo fue tal que, arriesgando el pellejo propio y de la nación guaraní, se jugó por salvarles a 31 bolivianos, entre ellos el que llegó a ser cuatro veces presidente de la República, Víctor Paz Estenssoro.

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Con la ayuda de la periodista boliviana María Silvia Trigo hurgamos en la vida y actuación de un personaje paraguayo olvidado que tuvo un gran protagonismo en las relaciones paraguayo-bolivianas en los años siguientes a la firma del Tratado de Paz. El Dr. Miguel Ángel Manzoni Herrero fue el primer embajador tras la guerra, entre 1944 y 1947. En Asunción conversamos con uno de sus hijos, el Dr. Miguel Ángel Manzoni Vierci, quien tenía cuatro años cuando su padre fue designado para el cargo: “Hice mi primera comunión allá en Bolivia y estudié en el Colegio San Calixto”.

Aunque solo tenía seis años en tiempos de la revuelta que acabó con la vida del presidente Gualberto Villarroel en Bolivia, en 1946, se conoce la historia al dedillo “porque mi padre siempre contaba entre sus amigos de Asunción lo que había ocurrido. La gente le preguntaba y él no se cansaba de repetir y yo lo escuchaba”.

Confirma que en la embajada paraguaya se asilaron 31 políticos, entre ellos Víctor Paz Estenssoro. “Cuando la turba se enteró de eso, vino frente a la embajada a gritar contra la muralla para forzar la situación. Entonces, mi padre abrió todas las puertas y ventanas y salió de la sede de la embajada para extender una bandera paraguaya en el frente, entre el portón y la puerta de la casa”.

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El embajador hizo abrir el portón y les dijo, palabras más, palabras menos -siguiendo el relato de su hijo- “¿quieren pasar?, pueden hacerlo, pero sepan que esto es territorio paraguayo y al pisar la bandera será una firme declaración de guerra”.

La multitud no esperaba esa reacción del embajador y se contuvo. Paraguay se negaba a entregar a los asilados que permanecieron allí tres meses, tiempo que tardaron en conseguir un salvoconducto que los trajera a Asunción: “Mi padre exigió que todos vinieran a Paraguay y hasta debió alquilar un avión y acompañarlos y ver otros destinos. Si la embajada paraguaya los entregaba, hubieran matado a todos”.

Aparte de toda esta situación política, al embajador paraguayo le tocó un momento difícil en que ambos países habían quedado muy empobrecidos tras la guerra. En Bolivia se percibía un sentimiento colectivo de haber perdido la guerra y casi no había comunicación entre ambas naciones. “No había gente que iba de Paraguay hacia Bolivia, ni que viniera de Bolivia al Paraguay. Era una situación muy especial. Mi padre se enteró, a través de nosotros que estudiábamos allá, que en los colegios todavía se enseñaba que los límites de Bolivia llegaban hasta el río Paraguay. Es que así figuraba en los libros de historia y geografía de la época. Entonces, como embajador debió reclamar al Gobierno para que el Ministerio de Educación de Bolivia dejara de enseñar de esa forma. Que tenía que ceñir la enseñanza a los límites del Tratado de Paz de 1938”.

Cuando en 1952 Paz Estenssoro gana las elecciones, lo primero que hace es invitar al Dr. Manzoni para su asunción, como invitado de honor, durante siete días.

Luego de ser embajador ante Perú y México, Manzoni fue nombrado “embajador nacional” hasta que renunció en 1952 durante el gobierno de Federico Chávez.

pgomez@abc.com.py

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