Oportunidad para salir del pozo o bien para hundirse definitivamente

Casi 100 años de espera para tener una unión física con el resto del país es un tiempo largo en extremo. En 30 meses, más o menos, San Lázaro por fin podrá romper el aislamiento.

El distrito de San Carlos del Apa también se verá beneficiado, a través de un ramal de 43 kilómetros que permitirá acceder al pavimento. El asfaltado llegará hasta Vallemí, pero el objetivo es alcanzar la orilla del río Apa y construir un puente que permita acceder al Brasil. Las oportunidades que se abren para la región son inmensas, así como los desafíos que deberá sortear para no hundirse en una miseria peor.La espera del distrito de San Lázaro para romper el aislamiento es larga en extremo, casi 100 años. A lo largo de este tiempo debió sortear un sinnúmero de obstáculos, en procura de seguir subsistiendo con cierta dignidad.

Celso Ovelar, intendente municipal, tiene razón cuando sostiene que el  principal problema  de San Lázaro es el funcionamiento de la Industria Nacional del Cemento (INC), instalada en la compañía Vallemí.

"El presupuesto del municipio es exiguo  en extremo, lo que aumenta la dependencia económica de la cementera. Desde allí se digita la vida en San Lázaro", comentó el político del P-MAS.

Según los contratos firmados con Consorcio Tagatiyá, T & C SA y Benito Roggio e Hijos SA, el tiempo disponible para concluir la ruta Concepción-Vallemí es de 30 meses. El costo de las obras es de 100 millones de dólares, lo que permitirá financiar 170 kilómetros de asfaltado.

Treinta meses es el tiempo que tienen municipios y comunidades para iniciar un nuevo modo de vida. El intendente de Loreto, Gerardo Farías Báez, reconoció que existe incertidumbre por la posibilidad de perder la tranquilidad con que transcurren sus vidas.

"Tendremos que vivir encerramos en nuestras casas, rodeados de rejas, enjaulados", expresó el intendente Farías.

Por su parte, el ejecutivo municipal de Concepción, Alejandro Urbieta, mencionó preocupación por el futuro de los recursos naturales. "La ruta asfaltada permitirá acceder a sitios que hoy están protegidos por el aislamiento, pronto será posible ingresar en verdaderos santuarios ecológicos sin que existan políticas claras de protección", dijo.

Miseria definitiva

El asfaltado de la ruta se convierte en una oportunidad para salir de la pobreza o bien en la ocasión para hundirse definitivamente en la miseria.

¿De qué dependerá estar en uno u otro extremo? El resultado se tendrá en función a la protección de los recursos naturales.

La destrucción de bienes ambientales tendrá como consecuencia inevitable un empobrecimiento mucho mayor que el actual.

En la medida que el Estado, a través de diversas instituciones, imponga limites en el uso de recursos naturales, San Lázaro podrá tener opciones para mejorar sus ingresos económicos.

Como ejemplo se puede mencionar que el turismo podrá desarrollarse si tenemos algo para mostrar. A nadie le interesa observar tierra arrasada.

Las cavernas, siguiendo con ilustraciones, tienen que ser protegidas. El Paraguay tiene muy pocos sitios con formaciones rocosas de estas características, por lo tanto tienen que estar amparados por un marco jurídico adecuado.

Fabricación de cal

Un capítulo aparte al hablar de San Lázaro es la fabricación de cal. El Estado paraguayo se cubre de vergüenza al tolerar el trabajo esclavo que reina en las caleras.

La expectativa de vida en las caleras ronda los 40 o 45 años. La tuberculosis permite descansar las piltrafas de cuerpos que se apiñan alrededor de los hornos, ante la falta de oportunidades laborales.

A las patéticas condiciones de trabajo se unen otros dos elementos: el daño ambiental causado por el uso indiscriminado de leña, para alimentar los hornos. La madera se roba de cuanta propiedad existe a lo largo del camino actual.

El segundo factor es la destrucción de yacimientos de mármol de primerísima calidad. Según estudios técnicos, el producto paraguayo supera en calidad  al mármol de Carrara (Italia), que es uno de los más famosos del mundo.

En Paraguay hacemos cal del mármol, lo que refleja un nivel extremo de estupidez.

El asfaltado, una oportunidad

El asfaltado del tramo de 170 kilómetros es una oportunidad única para la región: puede salir de la pobreza o quedar definitivamente en la miseria.

La ruta permite la posibilidad de concretar un viejo sueño: la construcción de un puente sobre el río Apa, para contar con una unión física con el Brasil.

De momento el asfaltado llegará hasta Vallemí, mientras que San Lázaro esta a unos 6 kilómetros arriba y el Apa a otros 4 kilómetros.

Hasta San Carlos del Apa estará cerca de la ruta, gracias a un ramal de 43 kilómetros. Es tiempo de soñar con días mejores.