El trueque, más que solidaridad es reciclaje

La pandemia nos ha obligado a reinventarnos. El trueque ha renacido con notable entusiasmo. En las redes sociales, miles de personas se vuelcan a este sistema antiquísimo de intercambio y sobrevivencia. Por gusto o por necesidad económica, sin dinero de por medio, se despierta un ir y venir de cientos de objetos y servicios.

El trueque, más que solidaridad es reciclaje
El trueque, más que solidaridad es reciclajevirgilio vera

Sonia Weiss es paraguayo-alemana, después de ejercer varios oficios, se volcó al comercio de antigüedades importadas. Viajó y vivió en distintos países, es una enamorada de los mercados de pulgas, del “trato hecho”. Instalada en Asunción, maneja hace varios años su propia empresa, donde constantemente evalúa y aprecia el valor de las cosas. “Normalmente entrás a los grupos de trueque por curiosidad. Muchas cosas que tenés en tu casa y no usás van a parar a estas páginas. Lo que hay que considerar es el valor referencial de lo que ofrecés y lo que te dan, y tener una idea de qué querés a cambio. Cuanto más grande es la oferta, aunque tenés múltiples opciones, cuesta más decidirse”, dice.

–¿Qué define un cambio justo?

–Inicialmente es lo referencial y seguidito tu decisión. Considerar que ambas partes tienen que quedar satisfechas.

–Básicamente, ¿qué debemos saber del objeto?

–Los detalles que nos interesen del producto. En Holanda, por ejemplo, hay una plataforma de subastas que se llama Catawiki, ahí tenés que poner fotos de todos los ángulos de tu producto y decir si tiene fallas. Si no lo hacés y te denuncian, te sacan de la página. De hecho, se te registra con número de documento. Hay que tener en cuenta la seriedad o la informalidad de la página.

–¿En qué contexto social prenden estos grupos de trueque?

–Se necesita, en primer lugar, que haya cierto equilibrio y se manejen los mismos valores, esto no tiene que ver con el nivel económico. Avivados y deshonestos hay entre ricos y pobres. Para tener una idea de con quién tratamos, centrarnos bien en las preguntas que nos hace sobre lo que ofrecemos; si una persona se va por la tangente, no tiene interés. También puede ser que la persona que ofrece un producto desconozca por completo el valor referencial. Me pasó, quería unos aceites esenciales y una persona me ofrecía aceite mezcla; supe que era mezcla porque se lo pregunté. Tampoco así; yo le iba a dar una mesita de roble.

–¿Sería mejor desarrollarlo en las comunidades más pequeñas?

–No creo, porque la oferta va a ser pobre. Si hablamos de la web difícilmente sea pequeña.

–¿Qué importancia tiene el intercambio hoy?

–Tenemos más tiempo para estar con el celular, el encierro nos llevó a darnos cuenta de cuántas cosas inservibles tenemos en casa y que había sido necesitamos otras. Ahora no hay efectivo y la “camba” entra superbién.

–Además de solidaridad es definitivamente una ayuda al planeta, es reciclaje.

–Más que solidaridad lo considero reciclaje. Yo si soy solidaria no cambio, regalo.

–Entre los participantes se dan también discusiones acerca de los cambios que hicieron otras personas.

–No hay confrontamiento real en la distancia. Yo creo que la mayoría está porque es adictivo; no se debería juzgar el arreglo de otros.

–¿Viste cambios que te parecieron insólitos?

–Vi una oferta de marcos con puertas por zapatos usados. También vi una señora que ofrecía su anillo de bodas porque no se pudo casar. Otra que se iba a divorciar y cambiaba su casa grande por una pequeña... En estos casos se cuantifica el producto por lo que uno necesita en el momento.

–En el trueque virtual local, ¿qué error encontrás y qué acierto?

–Creo que fallan en los comentarios indebidos, meterse en el chat de otro para cuestionar no me parece ético, estás ahí por un interés material. Y también creo que falla el que se ofrezcan cosas en muy mal estado, eso habla también de tu educación, tu honestidad. Lo bueno sería que permitan poner el valor referencial, hay personas que realmente no tienen idea de qué ofrecer o qué pedir por un producto o servicio.

lperalta@abc.com.py

Fotos: ABC Color/Virgilio Vera.