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Del otoño y los bosques

La llegada del otoño coincide con tres importantes celebraciones para el planeta: Día Internacional de los Bosques (21), Día Mundial del Agua (22) y Día Mundial de la Meteorología (23). Por razones de espacio, solo abordaremos el primero. Los bosques son mucho más que solo madera. Más de 1.600 millones de personas en los países más pobres del mundo sobreviven gracias a los alimentos, materiales, agua o las medicinas que obtienen de ellos. Son el hogar del 80% de la biodiversidad mundial de plantas y animales y, por ello, su destrucción pone en peligro la supervivencia de muchas especies, incluso del ser humano. El Día Internacional de los Bosques se celebra el 21 de marzo de cada año con el objetivo de crear conciencia sobre la importancia de cuidar y preservar todas las áreas forestales del planeta. La fecha se eligió porque coincide con la entrada de la primavera en el hemisferio boreal y con la del otoño en el austral. Fue aprobada por la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en diciembre de 2012.

Los árboles son uno de los principales sumideros de carbono, al absorber el dióxido de carbono (CO2) y fijarlo en forma de biomasa. Según estimaciones de la FAO, cada año desaparecen más de 13 millones de hectáreas de bosques en todo el mundo por diversas causas, todas ellas provocadas por los seres humanos como la sobreexplotación y la tala ilegal, la conversión a tierras agrícolas y ganaderas, la recolección insostenible de la madera, la gestión inadecuada de la tierra, la creación de asentamientos humanos, la construcción de embalses y rutas, las especies invasoras, los incendios forestales, los cultivos para agrocombustibles o la contaminación atmosférica.

La cobertura de bosques global disminuyó 1,4 millones de km2 entre 1990 y el 2010. Según datos del Sistema Nacional de Información Forestal del Instituto Forestal Nacional (Infona), en 2015, el Paraguay tenía un 47% de su territorio con cobertura verde, con un área total de bosque nativo correspondiente a 19,1 millones de ha. En ese sentido, se han perdido 4.994.077,52 ha de bosques en todo el territorio nacional, lo cual representa una tasa de deforestación de 332.938,52 ha por año. Si se calcula la relación directa entre el aumento de la superficie cultivada en ese mismo periodo y las hectáreas perdidas, se evidencia que se pasó de 3.000.000 de ha a 5.000.000 de ha. Por otro lado, el aumento en los últimos 10 años de la exportación de carne vacuna trajo consigo la pérdida de los bosques para obtener tierra de pastoreo, principalmente en la Región Occidental. Este crecimiento económico trajo aparejados la pobreza de los bosques, rediseños urbanos y, a la vez, la desaparición de hábitats, extinción de especies vegetales y animales. Ante esta situación, el Paraguay se enfrenta a un gran desafío: lograr el desarrollo sostenible, con una mejor calidad de vida de sus habitantes, sin poner en peligro sus recursos naturales, principalmente los bosques, los recursos hídricos, la biodiversidad y los suelos fértiles.

Fuentes: https://www.diainternacionalde.com/ / http://www.infona.gov.py/ / https://proverbia.net/