El valor de un padre

La figura paterna, cada vez más, está siendo vista como una especie en extinción. Hay quienes creen que el padre sólo sirve para perpetuar la especie, y que muy pronto, con los bancos de esperma, la fertilización in vitro y -en el futuro cercano- la clonación, ni siquiera la presencia física del padre será necesaria en la familia.

Tal vez quienes piensan así, se basan en la mala imagen que a lo largo de los siglos algunos padres han dejado. Padres irresponsables que abandonan el hogar, que abusan de la esposa y de los hijos, que nunca están en casa o que no tienen tiempo para sus hijos. Pero cuando la paternidad cumple el propósito, tiene una función muy importante en la estructura de la sociedad. La razón por la que nuestra sociedad está fragmentándose y a punto del colapso, es que se ha olvidado o no le da importancia a las funciones que el padre debe cumplir en el hogar. ¿Y cuáles son esas funciones?
El Lic. Gustavo Piñeiro resalta cuatro funciones que se están olvidando: la de sacerdote, protector, amigo y consejero, y modelo del hogar.

1- El padre como sacerdote del hogar
Una función casi olvidada, pero no de poca importancia, es la que tiene que ver con el cuidado de la espiritualidad del hogar. El congregar a la familia mañana y tarde en el altar familiar, para encomendarla al cuidado y protección divina, el asistir juntos a la iglesia para adorar a Dios, el ejemplificar la piedad práctica de ayudar a los necesitados de la comunidad, son todavía funciones que realzan la figura paterna. El padre, por su efecto fuerte, fervoroso y consagrado, une a los miembros de la familia, la madre y los hijos, con los lazos más resistentes.

2- El padre como protector del hogar
Proveer de abrigo, comida y educación para los hijos, es una necesidad fundamental en cada hogar. Muchos padres consideran que la función de satisfacer las necesidades económicas es la única que les toca cumplir, y desatienden las demás. Pero aparte de la provisión económica, el padre debe proteger su hogar de los peligros y vicios e influencia de una sociedad enferma, alimentada con ideas y filosofías de gente que para engañar emplean con astucia artimañas del error.

3- El padre como amigo y consejero
En medio de una sociedad que ha creado una confusión de valores, donde las normas de conducta están basadas en una ética situacional, cuán importante es que cada padre sea amigo de sus hijos, y les transmita valores que signifiquen en ellos una columna vertebral sólida, que les permita mantenerse firmes en medio de la ola que arrastra a las drogas, a la sensualidad, a la inmoralidad, a la violencia y al crimen.
Los hijos buscan el consejo sabio y amante de un amigo, que los oriente y los ayude a decidir en los momentos cruciales de su vida. Es entonces, cuando el padre puede ser ese amigo y consejero, que por su experiencia en la vida y por su interés en las influencias y compañías que han de rodear a su familia, puede dar el consejo más conveniente.
Es tiempo ya de que el volver del trabajo, consideremos como un cambio placentero de actividades, pasar más de un momento conviviendo con nuestros hijos. No sólo importa el tiempo compartido, sino también la calidad de tiempo, a fin de que perciban nuestro apoyo en la vida cotidiana. Esos momentos son el cemento que une los ladrillos del edificio del hogar.

4- El padre como modelo del hogar

Todos tenemos nuestros héroes, a quienes admiramos y a quienes deseamos imitar. Cuán triste es que ahora los héroes de nuestros hijos sean los personajes del cine, de la TV, los músicos, los atletas y hasta los narcotraficantes. Esto se debe a que no ven ejemplificados los buenos valores en el padre de la familia. La razón fundamental es que no hemos sido conscientes de que el mejor héroe es el padre de carne y hueso, que con su amor, con su interés y con un verdadero heroísmo, se esfuerza por satisfacer sus necesidades y ejemplifica en el hogar virtudes tales como la energía, la integridad, la honradez, la paciencia, el valor, la diligencia y la utilidad práctica.
Es tiempo de que quienes somos padres, hagamos resaltar esas virtudes olvidadas y en peligro de extinción. No debemos traicionar ninguna de las responsabilidades anteriormente citadas, ya que eso significaría renunciar al papel de la paternidad.

La responsabilidad del padre
El esposo y el padre es la cabeza de la familia. Los hijos son tanto de la esposa como suyos. Los hijos tienden a buscar ayuda y sostén en el padre, por lo tanto, el padre debe tener una perspectiva correcta de la vida y de las influencias que están fuera de su hogar. Reconozca que es el modelo al cual sus hijos contemplan de forma constante. Su forma de hablar, pensar y comportarse será imitada por sus hijos. Sea firme, sea perseverante. Ayúdelos a ser honrados, a que desarrollen la paciencia y la abnegación.
La obra de hacer feliz el hogar no incumbe sólo a la madre. El padre tiene un papel importante que desempeñar. El esposo es el vinculador de los tesoros del hogar, y por su efecto fuerte, fervoroso y consagrado, une a los miembros de la familia, la madre y los hijos, con los lazos más resistentes.
La carga de la conducción del hogar y la educación de los hijos no debe recaer exclusivamente sobre los frágiles hombros de la madre. El padre debe colaborar en esa noble y satisfactoria tarea. El cultivo de la amistad de sus hijos reportará beneficios incalculables.
La alegría más grande para un niño es que sus padres, y especialmente su papá, juegue con él. La sensación de seguridad y protección que percibe en su mente es imborrable, y tiene beneficios para ambos.
No debe desalentar a sus hijos. Si combina la autoridad con el cariño, la bondad y la simpatía con la firme reprensión, hará de ellos unos hijos buenos. Comparta con ellos su tiempo en el hogar, trate de saber cómo piensan de sí mismos y de usted. Cultive la amistad y la oración con ellos. Que en su hogar se respire la alegría, el buen humor, la paz, la comprensión, la armonía, la cortesía y otras virtudes carentes en los hogares de hoy. No sea frío y ajeno a ellos. Abrácelos, béselos y expréseles el amor y el respeto que siente hacia ellos.

Qué responsabilidades corresponden a cada uno:

Madre:

a.. conforta
b.. provee estabilidad emocional
c.. mediadora
d.. comprensiva
e.. mantiene vínculos
f.. provee parte del dinero
g.. atiende a los hijos
h.. trabaja en el hogar y/o afuera

Padre:
a.. disciplina
b.. provee estabilidad financiera
c.. realiza decisiones finales
d.. fija normas y enseña
e.. mantiene la casa, el auto, etc.
f.. provee sueldo completo
g.. coatiende a los hijos
h.. atiende asuntos externos al hogar
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