Un médico garibaldino en Asunción

Cosa notable. Dos de los grandes reconstructores de Asunción en la posguerra de la Triple Alianza fueron italianos y fueron médicos. A uno le recuerda todo un barrio y una calle capitalinos.

Al otro, solo algunas páginas en periódicos y libros de historia. El uno es el doctor Francisco Morra Chiomentti. El otro, el doctor Silvio Andreuzzi.Si bien casi desconocido en el país, el doctor Silvio Andreuzzi fue uno de los protagonistas de primera línea en la reconstrucción nacional luego de la Guerra contra la Triple Alianza. No solo consoló y curó a una población empobrecida, sino que cooperó con dotarla de las infraestructuras necesarias para su bienestar.

Prócer garibaldino

Había nacido en Navarons, una población de Udine, en el Friuli, norte de Italia, en 1842. Tuvo una vida intensa, como todo joven de su generación, involucrado en la lucha que Italia enfrentaba para liberarse del yugo austriaco que lo tenía sometido. En 1859, con apenas 17 años, se enroló en el ejército regular italiano, luego en los ejércitos piamonteses para luchar contra las fuerzas austriacas. Seguidor de Giuseppe Garibaldi, participó de las campañas de 1859, 1860, 1862, 1864, 1866 y 1867. A la par que luchaba por ver a su país independiente del yugo austriaco y de sumar su esfuerzo para la unificación italiana, seguía cursos de medicina en la Universidad de Bolonia, siguiendo los pasos de su padre, don Antonio Andreuzzi, uno de los líderes friulianos de la resistencia a los austriacos.

Silvio Andreuzzi Passudetti participó, como hemos dicho, de numerosas campañas y en más de una ocasión recibió heridas de cierta consideración. En 1864 actuó bajo la dirección de su propio padre, uno de los líderes de la resistencia garibaldina. En 1867 cayó nuevamente herido y fue hecho prisionero en Mentana. Decepcionado del rumbo que iba tomando Italia, alejándose de la idea republicana, en 1870 decide mudarse con su mujer, la condesa Carlota Bussi, a Suramérica.

Andreuzzi en el Paraguay

En 1870, el matrimonio Andreuzzi-Bussi vino al Río de la Plata y, en 1873, integró una comisión italiana de estudios, juntamente con los doctores Rignani, Mazzei y otros científicos. Este equipo de científicos recorrió el río Paraguay hasta sus nacimientos, en el Mato Grosso. En el Paraguay, el doctor Andreuzzi Passudetti ejerció su profesión de médico oculista y fue socio fundador, miembro honorario y médico de la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos.

En abril de 1873, el doctor Andreuzzi participó de un hecho considerado un hito en la historia de la medicina en el Paraguay: la realización de la primera operación de cataratas en el Paraguay. El paciente fue un brasileño de nombre Salvador Luque, y los profesionales fueron los doctores Andreuzzi, Trovato y el médico de la cañonera italiana Confianza, surto en el puerto capitalino.

En 1874 prestó importantes servicios durante una epidemia de fiebre amarilla, lo que le valió el reconocimiento del Gobierno paraguayo, por medio de una medalla de oro. El 8 de mayo de 1876, el doctor Andreuzzi fue nombrado por el Gobierno para integrar, con los doctores William Stewart, Victorino Abente, Wenceslao Velilla, Justo Pastor Candia y Juan P. Fretes, la Junta de Higiene Pública.

El empresario

El doctor Andreuzzi adquirió extensas tierras en la zona comprendida entre las calles Perú, España y General Santos, donde poseía uno de los tantos "recreos" de la ciudad, en un lugar que perteneció a Elisa Lynch —conocido entonces como Villa Egusquiza—. Ese "recreo" se llamó Cancha Sociedad. Años después, en ese sitio se construyó, en 1910, el Gran Hotel del Paraguay. La Cancha Sociedad, comunmente llamada la Cancha, contaba con diversas atracciones para el disfrute de los parroquianos: agua de lluvia, piscinas, canchas de bochas, calesitas y otros juegos, para mayores y niños.

En un solar que formaba parte de su propiedad vivió, durante su estadía de más de un año en Asunción, el expresidente argentino Domingo Faustino Sarmiento, de quien no solo fue anfitrión sino también médico de cabecera, hasta su muerte en Asunción, el 11 de setiembre de 1888. Fue también, el doctor Andreuzzi, el responsable del embalsamamiento de los restos mortales del expresidente. Además de estas actividades, el espíritu empresarial del doctor Andreuzzi lo llevó a formar una sociedad con Sinforiano Alcorta, Pacífico de Vargas, Rafael Agusti, para realizar empedrados en varias calles de la capital paraguaya.

Empresario tranviario

En 1884 —ya llevaba más de una década en el país— obtuvo una de las concesiones del servicio tranviario otorgadas por el Gobierno. En la misma fecha, también se le otorgó a su colega y compatriota doctor Francisco Morra la concesión de la instalación del servicio tranviario Puerto-Recoleta, mientras que la otra concesión se le hizo a los señores Pacífico de Vargas, Sinforiano Alcorta, Rafael Agusti y Silvio Andreuzzi, y que debía cubrir el centro de Asunción con la Cancha Sociedad, propiedad de Andreuzzi. La empresa, dirigida por el doctor Andreuzzi, se denominó El Conductor Universal.

Y se hizo la luz

No solo en el ámbito de las distracciones, la medicina, los pavimentos o el transporte tranviario se limitó la actividad del doctor Andreuzzi, sino también en otros emprendimientos de avanzada para su época: la provisión de iluminación eléctrica. Hace 125 años, Andreuzzi fue responsable de dotar de servicio eléctrico a un sector de la ciudad capital.

Efectivamente, el primer sitio de Asunción que contó con alumbrado eléctrico, por medio de una usina propia, fue el lugar conocido como Cancha Sociedad. El mencionado servicio eléctrico fue inaugurado el 15 de agosto de 1886.

Años después, el 29 de setiembre de 1890, una ley otorgaba a Andreuzzi la concesión de la instalación de "...una usina eléctrica en la capital". La misma estaba ubicada en Sajonia, sobre el río, por las facilidades del enclave para el desembarco de maderas para leña, elemento utilizado como combustible en el proceso de generación de la energía.

Regreso y final

El doctor Andreuzzi había realizado unas inversiones no muy favorables, lo que le llevó a perder fuertes sumas de dinero, por lo que en 1895 liquidó sus bienes y se alejó del país. Se radicó en Rosario, Argentina. En dicha ciudad siguió ejerciendo su profesión de médico oculista, en el Hospital Italiano "Garibaldi". Algún tiempo después retornó a Italia, viviendo en San Daniel, luego en la antigua casa paterna de Navarons, donde falleció el 22 de julio de 1912. Veintitres años vivió el doctor Andreuzzi en el Paraguay. En ese casi cuarto de siglo fue uno de los grandes impulsores de la recuperación de la sociedad paraguaya de posguerra. En realidad, es de justicia recordar su vida y su obra en beneficio del Paraguay y los paraguayos.

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