El concepto cultural y artístico del hotel empieza por la arquitectura, desde la fachada, la cual se integra al paisaje urbano circundante y al mismo tiempo, rompe con los estilos y líneas tradicionales.
Asimismo, en el interior, los espacios siguen conceptos inspirados en literatura, poesía, pintura, cine y música. Cada piso del hotel representa una de estas artes, dejando los sectores comunes y salones para muestras itinerantes.
El plan arquitectónico fue desarrollado por los profesionales Carlos Cortés, Juan José y Chiara Ardissone de la firma PRO Arquitectos. “Tuvimos a cargo la dirección de obra y el interiorismo, ajustando cada detalle, acompañando la obra y recibiendo todas las ideas del cliente”, explica Chiara Ardissone.
Agrega que en este trabajo buscaron que todas las habitaciones y áreas comunes sigan un mismo lenguaje, con ventanales de piso a techo para tener la mejor vista de la vegetación circundante”. Asimismo, la iluminación fue un punto importante para los realizadores, quienes optaron por un juego de sombras. En el lobby, incluyeron materiales cálidos, como la madera, con arte contemporáneo de estilos abstractos.
Los muebles fueron elaborados a medida por carpinteros locales y la marca Bertoni. El proyecto tuvo dos fases, que contempló un rediseño luego de que el grupo decidiera ampliar la cantidad de metros cuadrados.
“En esta propuesta arquitectónica aprovechamos la ubicación del terreno que está en una esquina. Lo que buscamos es crear un edificio de una escala que mantenga la esencia y espíritu de Villa Morra”, expresa el arquitecto Juan José Ardissone.
Considerando que varios árboles rodean la propiedad en la que sería asentado el proyecto, los profesionales crearon un producto cuyas habitaciones tengan vista transparente hacia la copa de los árboles.
