Los verdaderos costos de Itaipú Binacional

Se define como coste o costo al valor que se da a un consumo de factores de producción dentro de la realización de un bien o un servicio como actividad económica. En economía y contabilidad es la valorización monetaria de la suma de recursos y esfuerzos que han de invertirse para la producción de un bien o servicio. Es el precio y gasto que tiene alguna cosa, sin considerar la ganancia (Javier Sánchez Galan).

Los verdaderos costos de Itaipú Binacional
Los verdaderos costos de Itaipú BinacionalArchivo, ABC Color

Llevando este concepto al motivo de esta serie, tendríamos que el costo anual de producir toda la energía en Itaipú es igual a la suma de todos los gastos incurridos, como pago de salarios del personal del cuadro propio y tercerizados, pago de la deuda incluyendo capital e intereses, gastos sociales, mantenimiento de áreas protegidas, áreas habitacionales, insumos utilizados para mantenimiento de las máquinas, royalties (uso del agua), gastos administrativos pagados a la ANDE y Eletrobras y una pequeña renta por el capital inicial invertido para el inicio de las obras desde la firma del Tratado en 1973. La suma anual de todos estos ítems que por tratado debe ser igual a los ingresos por la venta de energía, sin embargo, se presta a varios análisis.

La lógica económica nos dice, por ejemplo, que si obtengo tres toneladas de soja en una hectárea a un costo de 500 US$/ha, el costo unitario de mi grano sería 500/3.000 = 0,16 US$/kg; o sea, el costo para producir en finca cada kilogramo de soja sería de 0,16 x 6.840 = G. 1.094.

Pero en Itaipú se resolvió, hace unas décadas, clasificar las energías en varios tipos: a) la garantizada, es decir la que puedo ofrecer en forma segura durante el 90% del tiempo al comprador; b) la asociada a la garantizada, es decir, aquella energía producida por la potencia contratada por las partes; c) la excedente, es decir, aquella energía que se produce cuando el caudal de agua excede al normal. Esto solo se observa en la literatura técnica y el relato itaipuniano.

Por otra parte, si analizamos la producción unitaria de las máquinas fabricadas para entregar 700 MW de potencia, durante 24 horas diarias y 365 días al año, salvo paradas de mantenimiento correctivo o preventivo, veremos que son sobreexplotadas, especialmente cuando la demanda brasileña así lo exige. En estos casos ocurren dos acciones: a) el rebajamiento del lago, cuando las aguas que entran al lago son menores al caudal de salida o turbinado; y b) el uso de las 20 máquinas en forma simultánea, sin respetar la normativa de dejar dos máquinas para reserva en caso de paradas programadas o imprevistas. Debe recordarse que se acordó el uso continuo de solo 18 máquinas, dejando dos de reserva.

PUBLICIDAD

La energía garantizada, por acuerdo de partes, es la que se utiliza para cubrir los costos anuales que, a partir del 2009, es fijo. Llega a 3.291 millones de dólares americanos. ¡Eso mismo! De esta cifra monumental el 63% corresponde al servicio de la deuda que se cancelará en el 2022, un año antes del cincuentenario de Itaipú, fijado para la revisión de las cuestiones tarifarias.

Si quisiéramos obtener el costo unitario, se recurre a una sencilla operación: dividir este costo total por la venta de energía garantizada con la cantidad producida. Así, para el año 2016, año del récord absoluto, tendríamos 3.291 millones/ 103,098 = 31,92 US$ MWh. Sin embargo, todos sabemos que no es esa la realidad, porque el costo real también incluye la cesión de energía, el uso propio y los royalties y resarcimientos por la energía adicional a la garantizada (ver tabla).

En este punto la hinchada se divide en dos grandes grupos, los que pretenden mantener los costos de la forma que está ahora; una especie de mendicidad del Paraguay, en la que Itaipú recibe tres montos de dinero relacionados a la cantidad de energía producida: 1. La venta de energía garantizada a la ANDE y Eletrobras; 2. La “cesión”, es decir, la cantidad de energía que le corresponde al Paraguay, pero que este no usa y le cede al Brasil a precio vil; 3. Los royalties, es decir, un monto repartido en partes casi iguales por el territorio inundado o uso del agua, y 4. La diferencia del costo entre las energías garantizadas y no garantizadas que mantiene a la ineficiente y corrupta ANDE. Es el monto que muchos llaman “complacencia interesada”.

La otra parte de la opinión pública piensa que al reducirse los costos en un 63%, la ANDE y Eletrobras recibirán una energía barata, sea esta garantizada o no garantizada. Los “desarrollistas” piensan que usar nuestra energía para sustituir importaciones es mejor que la posición de los “rentistas”, que se sustentan en la venta mientras tengamos excedentes, a un precio justo.

PUBLICIDAD

Se encuentran también los costos de oportunidad, es decir, aquellos costos que se incurren por no haber vendido nuestra energía excedente a precio justo o de mercado. El precio vil, al que el respetado Dr. Miguel Abdón Saguier se refiere en sus escritos. Todo esto generó un lucro cesante, cuyas cifras acumuladas no entran en cualquier calculador.

Aquellos costos derivados de la corrupción, del entreguismo y de la pusilanimidad de los gerentes, sindicalistas y empleados obsecuentes son incalculables. Cuando un alto gerente recibe coimas por contratos políticos adjudicados; un director o consejero por estampar su firma a favor de una ventaja unilateral, es decir, a favor de nuestro socio condómino, los perjuicios a nuestro país se prolongan en el tiempo y los montos tienden al infinito.

Por último quisiera referirme a hechos reales que ocurrieron en el pasado, como ejemplo. Son situaciones que revelan cómo el “sistema” protege a sus leales, sean estos necios, negligentes, ineficientes o autores morales y materiales de hechos que van desde formación de cuadrillas, asociación ilícita para delinquir, robo de horas, planillerismo o apropiación indebida del patrimonio del Estado. También demuestra cómo persigue a los que denuncian al sistema.

Hace dos décadas, por esas cuestiones que solo el destino puede explicar, estuve en un listado como candidato para miembro del Directorio Ejecutivo, a propuesta de todos los sindicatos de Itaipú. Fue durante la formación de aquel malhadado “gobierno de unidad nacional”, de 1999. Cuando cundió la noticia, también cundió el pánico. Las gavillas que conocían mi línea de pensamiento en la Dirección de Coordinación se unieron y comenzaron una persecución sistemática contra mi persona, contra el Ing. Isidro Román y el Ing. Hilario José Luis Hermosa y otras personas honorables, eficientes y honestas que solo querían el cambio.

Nos calumniaron, injuriaron y castigaron de todas formas posibles como el congelamiento salarial, sumarios persecutorios, amenazas directas e indirectas. No obstante, gracias a ese hecho vil, nos convertimos en columnistas, autores de libros y publicaciones científicas. No hay mal que por bien no venga.

Hoy el Ing. Hilario José Luis Hermosa, que sustituyó a uno de los capitostes de ese grupo nefasto, está pasando por la misma persecución. Son los mismos delincuentes vestigiales sumados a los nuevos planilleros funcionales que coparon la entidad desde la politización por parte de Nicanor Duarte Frutos y su operador Víctor Bernal. El DGP, Herns Bergen tiene la oportunidad de desmantelar esta mafia antigua y renovada de Coordinación, o pasará a la historia como uno más que se entregó a la mafia del Área de Embalse.

(*) Ex asesor del DGP, desde 2008 al 2012.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD