Mujeres y pandemia: Descripción y análisis de su participación durante la crisis sanitaria

Paraguay, al igual que los demás países del mundo, se vio afectado de manera significativa en sus indicadores de empleo. Las medidas restrictivas para contener la propagación del covid-19 en 2020 resultaron en considerables variaciones del empleo y desempleo en el país. Aunque la situación impactó a los trabajadores en general, las mujeres cargaron con el mayor peso de las consecuencias, con miles de ellas expulsadas del mercado laboral desde el inicio de la crisis sanitaria, a lo que se le sumaron las pesadas responsabilidades en la casa.

EVOLUCIÓN DE LA FUERZA DE TRABAJO
EVOLUCIÓN DE LA FUERZA DE TRABAJOGENTILEZA

Antes de profundizar en los datos del empleo en Paraguay es importante recordar el concepto de la fuerza de trabajo que, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística (INE) es el conjunto de personas de 15 y más años que suministran mano de obra para la producción de bienes y servicios económicos, o que están disponibles y hacen gestiones para incorporarse a dicha producción.

Al segundo trimestre de este año, la fuerza de trabajo en nuestro país está compuesta por aproximadamente 3.730.000 personas o 72% de la población en el mencionado grupo. Esto representa un aumento de 5,3 puntos porcentuales (339.000 personas más) en el comparativo interanual y una caída de 0,9% (31.000 trabajadores) en el inter trimestral.

Así, entre el segundo trimestre de este año con respecto al mismo periodo, pero de 2020, la fuerza de trabajo femenino registró un aumento de 7,5 puntos porcentuales o 225.540 mujeres más en el circuito laboral o que están disponibles para insertarse al mercado de trabajo, frente al crecimiento de los hombres de 2,9 pp. (113.816). Pese al importante aumento observado en el porcentaje, la cantidad de la fuerza de trabajo compuesta por hombres (2.031.087) sigue siendo superior al femenino (1.585.008). A decir, existen 446.079 más hombres dentro de la fuerza de trabajo con respecto a las trabajadoras.

No obstante, los datos del segundo trimestre con relación al primer trimestre de este año muestran variaciones como 1.464 mujeres más dentro de la fuerza de trabajo y una importante caída de 32.808 hombres en el mencionado espectro.

En cuanto a la población ocupada en el país, los datos del INE muestran una recuperación en ambos géneros. Entre el segundo trimestre del año 2020 y mismo periodo de 2021, se observa la incorporación de 168.517 mujeres en el mercado laboral, pero una reducción de 14.539 en el intertrimestral (primer y segundo trimestre de 2021).

La situación de los hombres se traduce también en un aumento de 108.737 trabajadores, con una caída de 29.561 al comparar los dos trimestres de este 2021.

También, en este segundo año de pandemia, las estimaciones revelan la continuidad de las desventajas en el acceso y oportunidades laborales para las mujeres, a nivel internacional. Así, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) pronostica para este 2021 que, a nivel regional, la ratio entre empleo y población será de solo el 46,8% en el caso de las mujeres y de 66,2% en los hombres.

¿Qué muestran los datos de la cantidad de desocupados a nivel local?

Antes de abordar el desempleo en su estricto rigor es importante mencionar la tasa de subocupación por insuficiencia de tiempo. Los datos del Instituto Nacional de Estadística muestran que, en el país, entre los meses de abril, mayo y junio, la mencionada condición afectó al 7,9% de la fuerza de trabajo o unos 267.331 ocupados.

En el comparativo interanual se observa un leve incremento de 0,2 puntos porcentuales (24.007 trabajadores) y en el intertrimestral se ubicó en 1,8 pp o 62.137 personas.

Entre el segundo trimestre de 2020 y 2021 se registraron 19.631 más mujeres subocupadas y un aumento de 4.376 hombres. El incremento ha sido más considerable al comparar los dos trimestres de este año donde la subocupación femenina se tradujo en 40.703 y en el segmento masculino de 21.434. Este comportamiento revela que existe un importante grupo de trabajadores, principalmente mujeres, que se encuentran disponibles para trabajar más horas, pero el mercado aún no ha podido acompañar esta demanda como parte del proceso gradual de reapertura económica.

El criterio anterior se aplicaría también a la situación de los desocupados. De acuerdo con el INE, durante los meses de abril, mayo y junio de este 2021, alrededor de 318.984 engrosaron la lista de desempleados en el país. De este total, el 44% fueron hombres (141.865) y el 56% mujeres (177.119).

Al comparar el periodo 2020 y el 2021, se observa que el desempleo afectó igualmente en mayor proporción a las trabajadoras. A decir, 57.023 mujeres más siguen fuera del circuito laboral frente a los 5.079 hombres. En tanto que, entre el primer y segundo trimestre, la cantidad se ubica en un aumento de 16.003 mujeres desempleadas y una reducción de 3.247 trabajadores desocupados.

Los datos expuestos reflejan el mayor efecto que ha tenido la pandemia para las mujeres. Miles de ellas dispuestas a reincorporarse plenamente al mercado laboral y otros miles de madres, con intenciones, pero que se ven imposibilitadas a reinsertarse debido a las tareas del cuidado e insuficientes ingresos familiares para responder a las nuevas necesidades presentadas con el lento retorno a la normalidad socioeconómica.

Mujeres buscaron estrategias

Sin embargo y como muestran los datos del Instituto Nacional de Estadística, las mujeres buscaron las estrategias para seguir generando recursos dentro de las posibilidades, acceso y condiciones que han tenido. Así, han explotado su lado emprendedor tal como revelan los datos donde se observan un crecimiento de 14,7% de mujeres trabajando en las microempresas entre los años 2020 y 2021.

Además, la toma de labores de fácil acceso y sin garantías como los que brinda el empleo doméstico y en cuya actividad el aumento de trabajadoras ha sido del 20% entre el segundo trimestre del año pasado y este 2021.

En este mismo contexto es de destacar un dato revelador. Muchas de estas mujeres, madres trabajadoras, han podido llevar adelante sus labores gracias a la ayuda brindada por sus madres.

De acuerdo con los datos oficiales, al 2020, en el país existen 267.188 nietos menores a 18 años que viven con la abuela jefa de hogar. De esta manera, las abuelas tenían a su cuidado, en promedio, a 2 nietos menores de 18 años.

En lo que respecta al promedio de ingresos mensuales, existe una mayor caída en los trabajadores independientes (14%) frente a lo que reciben las mujeres (-7,6%). Esta importante diferencia estaría explicada por la alta tasa de informalidad cargada mayormente por los hombres, al considerar el rápido acceso que tienen a un trabajo en comparación a los factores adversos con que cargan las mujeres.

¿Cómo ha sido la oferta laboral en Paraguay?

En esta entrega, Patricia Dos Santos, directora de la empresa de Gestión de Recursos Humanos, Jobs, sostuvo que, por propia experiencia y las vivencias que diariamente comparten con las empresas, organizaciones y personas con quienes trabajan, notaron que “a la mujer le cayó una carga más pesada en tiempos de pandemia por la permanencia en la casa, donde todavía en nuestro país la mujer carga con muchas más responsabilidades con relación al hombre. Esto las llevó a tener que trabajar bajo estrés y en horarios muy extendidos para poder con todo”.

Dos Santos manifestó a renglón seguido que a nivel general, no hacen diferencias entre hombres y mujeres para los cargos que se solicitan, aunque existen profesiones que son típicamente llevadas por mujeres, como la psicología, por ejemplo, y otras más con perfiles para hombres, por lo que es más dable atraer postulantes de uno u otro sexo de acuerdo con ello.

“Tampoco tenemos muchos pedidos en los que se discrimina a favor de uno u otro. La industria moderna y los servicios son sectores donde la mujer tiene, en general, mucho espacio y eso se va notando. Las estadísticas indican que esa mayor facilidad para la postulación por igual de varones y mujeres va disminuyendo a medida que subimos en la jerarquía organizacional y se encuentran menos mujeres que varones aptos para los cargos de alta gerencia. Esto se debe a que han tenido menos oportunidades de acceso a cargos que van construyendo esa capacidad”, expresó.

Desafíos

En lo que respecta a los desafíos, la especialista en recursos humanos manifestó que la pandemia puede ser una buena ocasión para la flexibilización de la oferta laboral y la orientación del trabajo por objetivos. Con este esquema, se abre la oportunidad de que más mujeres asciendan y asuman responsabilidades de alta dirección al mismo tiempo que atienden sus múltiples roles familiares. “Un desafío más estructural y muy importante para las mujeres es lograr la equidad salarial y de condiciones de trabajo, especialmente en lo referente a las promociones y asignación de cargos de responsabilidad con sus correspondientes compensaciones. Todavía en nuestro país y en el mundo existe una disparidad en los salarios y en el acceso a las oportunidades de alta dirección que favorece enormemente a los varones”, enfatizó Patricia Dos Santos.

Finalmente, a pesar de que las mujeres se enfrentan a más condiciones adversas que frenan, de cierta manera, su crecimiento con relación a los hombres, cuentan con las capacidades para adquirir e implementar nuevos conocimientos. Así como competir por espacios que tradicionalmente han sido ocupados por hombres.

La pandemia ha reconfirmado el potencial de las mujeres para posicionarse en el mercado laboral, pero siempre bajo parámetros y escenarios iguales a los dispuestos para los hombres. La cuestión de género ya no debería ser un problema para el aporte en el crecimiento y desarrollo, sino un aspecto a capitalizar para la diversificación y fortalecimiento social y económico del país.

Laboral

Pandemia reconfirmó el potencial de mujeres para posicionarse en el mercado laboral, pero siempre bajo parámetros iguales a los dispuestos para hombres.

Recurso

Las mujeres buscaron las estrategias para continuar generando recursos, en el marco de las posibilidades, acceso y condiciones que han tenido.

Ayuda

Muchas de estas mujeres, madres trabajadoras, han podido llevar adelante sus labores gracias a la ayuda brindada por sus madres.

Ingresos

En el promedio de ingresos mensuales existe una mayor caída en los trabajadores independientes (14%) frente a lo que reciben las mujeres (-7,6%).

Género

El género ya no debería ser un problema para el aporte en el crecimiento y desarrollo, sino para capitalizar el fortalecimiento social y económico del país.

Empleo

OIT pronostica para este 2021 que, a nivel regional, la ratio entre empleo y población será de solo 46,8% en caso de las mujeres y de 66,2% en los hombres.

Objetivo

La pandemia puede ser una buena ocasión para la flexibilización de la oferta laboral y la orientación del trabajo por objetivos.