El azar en los negocios es mala estrategia

Dicen que el éxito se materializa cuando coinciden la oportunidad y la preparación. En Itaipú, el primer componente ya se dio, es más, hace un tiempo. El segundo se consigue con anticipación, capacitación, conocimiento, planificación, disciplina, etc. Justamente no nos caracterizamos por estos atributos, prueba de ello es que los acuerdos beneficiosos con nuestro socio condómino dependen de su buena voluntad.

Última reunión de los presidentes de Paraguay y Brasil, en la zona de obras del Puente de la Integración.
Última reunión de los presidentes de Paraguay y Brasil, en la zona de obras del Puente de la Integración.gentileza

El establecimiento de la tarifa a ser aplicada en la comercialización del producto de Itaipú es una clara muestra de que está fuera de nuestro control. La contraparte la redujo de manera unilateral, pero siendo justos, el escenario actual en que nos encontramos no podemos responsabilizarle en exclusividad al gobierno de turno. Me refiero a los cinco poderes del Estado paraguayo, Ejecutivo, Legislativo, Judicial, Prensa y Pueblo, sino a los sucesivos grupos de poder pasados. Este tiempo de transición se veía venir desde la firma del tratado de Itaipú. No habernos anticipado a los hechos es una carga exclusiva nuestra.

Individualmente existe material potencial en la empresa. En pasajes de mi gestión me cupo cruzar conceptos con el actual director general paraguayo. Sin adulación, pero con elogio, lo describo como criterioso, diplomático y sensato, elementos claves para debatir con el difícil equipo de la margen izquierda, son a veces verticales.

Precisamente me refería en el titular de esta entrega a la casualidad, por ejemplo, el paradójico manejo del concepto fondos de los gastos sociales de Itaipú, que en nuestra margen es desde hace tiempo la figura más fustigada por el espectro mediático y diabolizada como una pandemia.

Sin embargo, siempre digo lo mismo, las instituciones son nobles, en particular la entidad binacional por la propagación de evidencias positivas desde sus comienzos en los años setenta, la absuelvo de culpa, pero la optimización de resultados en el manejo de una empresa es una cuestión humana subjetiva y que depende de factores altamente superiores a los pergaminos académicos.

Se requieren carácter, visión personal, perseverancia, manejo del miedo, continua educación, creatividad, control de la mente, pertenecer a un grupo de alto rendimiento sicológico y físico, etc. Es decir, las instituciones son leales y confiables, los hombres en general somos diametralmente opuestos, las excepciones no hacen a la regla.

Retomo, el encabezado de esta entrega se refiere a contrasentidos en el manejo del concepto de gastos sociales de la Itaipú binacional, recurso utilizado por la entidad para la implementación de proyectos de provisión de bienes y servicios a la sociedad. Ocurre en ambas márgenes, tales como refuerzos de capas asfálticas de rutas, adecuaciones y reparaciones de unidades escolares, auxilio al sector salud, concesión de becas a estudiantes, construcción de puentes y pasos a nivel, etc., con una aplicación de proceso ajustado a las normativas de la empresa con alto nivel de eficiencia de ejecución de servicios y obras de calidad, a mi criterio con procedimientos de llamado, análisis y adjudicación de servicios y obras licitadas mediante la utilización de un esquema muy superior a la de la Dirección General de Contrataciones Públicas nacional.

Es donde los críticos alzan su voz de protesta, a la hora de la inauguración de las obras, porque el gobierno de turno se luce por obras realizadas por la entidad. Dicen, a mi modo de ver, tal excusa no puede ser motivo para poner freno al bienestar y desarrollo de la comunidad, entiendo que son prácticas entre intereses políticos.

Donde converge la paradoja es que en la desesperación de la propuesta paraguaya para mantener la tarifa del producto generado por la central, buscan un componente sustituto al pago anual del servicio de la deuda que en breve tiempo se extinguirá y ya no formará parte del costo anual del servicio de electricidad, y que tiene justamente una incidencia del torno de 65% a 70% histórica. Precisamente, son US$ 2.000 millones anuales que la Itaipú dejará de honrar por compromiso deuda.

A juzgar por la conclusión que extraigo de los medios de comunicación, la propuesta nuestra es comprometer esa porción del presupuesto de la empresa en recursos a ser aplicados a inversiones sociales, fondos económicos de infraestructura, plan de desarrollo, etc. La verdad que el nombre no importa, es para intentar mantener en el presupuesto de la entidad los US$ 2.000 millones, de manera a que puedan distribuirse en partes iguales entre ambas márgenes. Supongo que, como una especie de remesa sin pasar por los controles de la entidad, es decir sustituir el vacío presupuestario binacional por el equivalente del antipopular fondos sociales.

Debo ser honesto, me baso exclusivamente en informes públicos, no tengo la precisa desde las entrañas de la empresa. Sin embargo, si es esta nuestra mejor carta, estamos sobre una fundación muy frágil e inestable, tengo serias dudas de que la contraparte apruebe esta opción. Insisto en mi teoría: nuestro socio condómino es un ente de negocios, no de recaudación, para él la renta es consecuencia.

Mi hipótesis es desgastada, pero por lo menos tengo una: la idea de aumentar las remesas provenientes de la binacional para paliar las necesidades de nuestro pueblo es una política fallida, es terreno fértil para la repartija de monedas entre clientelas de siempre. Para comprobar, es solo exigir que se traigan a vista resultados reales por la aplicación de unos US$ 500 millones anuales que se repasan periódicamente a los nuestros.

Por consiguiente, opto por obras de infraestructuras sustentables pero con alto atractivo empresarial. No veo malicia en eso, es la única manera lícita de seducir a un socio acostumbrado a transacciones de alto calibre.

Una vez más, el complejo Itaipú binacional es un aprovechamiento colosal; por consiguiente, requiere de decisiones extraordinarias para estar a la altura de un sistema electromecánico de relojería de alta precisión. La entidad pide casi nada a cambio de tanta riqueza, todo empresario sabe que el azar, la improvisación o las soluciones mágicas no existen, el conocimiento, capacitación y previsión serán vitales para defender nuestros intereses en la binacional.

Leales

Las instituciones son leales y confiables, los hombres en general somos diametralmente opuestos, las excepciones no hacen a la regla.

Fallida

La idea de aumentar las remesas provenientes de la binacional para paliar las necesidades de nuestro pueblo es una política fallida.

(*) Ex coordinador ejecutivo UC.GP – Itaipú binacional.

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