Muchas comunidades tienen pozos perforados en sus hogares; uno de los motivos para hacer este tipo de pozo es proteger mejor el agua de la contaminación causada por personas y animales. Pero después de 4 ó 5 años de haberse construido, muchos de estos pozos ya no se pueden usar, porque la bomba se descompone, los repuestos ya no están disponibles o las personas que pueden resolver el problema ya no viven en la comunidad. El acceso al agua se puede volver inseguro.
Dónde cavar un pozo
Cuando se quiere cavar un pozo, la mejor señal de que habrá agua es la presencia de otros pozos en los alrededores. Pero si son perforaciones profundas, puede ser una señal de que el acuífero está demasiado profundo para llegar a él cavando a mano.
Otra buena señal es la presencia, durante todo el año, de plantas que necesitan mucha agua para sobrevivir. Es más probable que haya agua en las zonas bajas que en las zonas altas. Pero si se cava un pozo en una zona baja, es necesario protegerlo de los escurrimientos del agua de lluvia.
El forro del pozo
Los pozos tradicionales generalmente no están forrados. En suelos muy firmes, el forro puede parecer innecesario. Pero es bueno forrar por lo menos los primeros 1.5 a 2 metros a partir de la superficie para evitar que las paredes laterales se derrumben. Si se forra todo el pozo, se logrará que la fuente de agua sea más confiable, pero será más complicado profundizar el pozo en el futuro. Un pozo se puede forrar con piedra, tabique cocido o concreto.
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