¡Policías, hagan brazos caídos!

Hugo Marcelo Socal Torres, de 38 años de edad, es un supuesto tortolero más que conocido en el ámbito policial. Es considerado uno de los pioneros en los atracos a vehículos estacionados.

¡Policías, hagan brazos caídos!
¡Policías, hagan brazos caídos!

El 2 de julio de 2010 fue identificado por un testigo como el autor del robo de 19.500 dólares y 1.200.000 guaraníes que estaban dentro de la camioneta del político colorado Ángel Wigberto Pintos Balbuena, en Asunción. Ese mismo año, la Policía lo reconoció mediante una filmación de cuando retiraba dinero de un cajero automático con tarjetas de crédito robadas de la camioneta del ganadero Daniel Pino Torres, a quien le sacaron 75.000.000 de guaraníes.

Al año siguiente, fue procesado por el atraco a la camioneta de Ignacio Ernesto Carlisi, a quien Socal le ofreció la devolución de 1.000 dólares, y por otro robo similar contra el argentino Adrián Coria, miembro del cuerpo técnico del Tata Martino.

El 17 febrero de 2012, Hugo Socal fue apresado cerca de Mburuvicha Róga con otro conocidísimo tortolero, Juan Pablo Guapi Benítez, cuando estaban a punto de atacar un vehículo estacionado. Después, ofrecieron un soborno a los policías. Ambos salieron de prisión a los seis meses, tras llegar a un arreglo con la víctima y convencer al fiscal Ariel Martínez, aunque recibieron una condena simbólica de seis meses impuesta por el juez Óscar Delgado.

A dos meses de recuperar su libertad, Socal fue grabado, el 9 de octubre de 2012, cuando atracó una camioneta estacionada en el barrio Herrera, perteneciente a la odontóloga Edith Gricelda Clari de Caballero. Para entonces, la Fiscalía de Pedro Juan Caballero también ya había requerido su captura. Cayó el 19 de noviembre de aquel año.

El golpe que lo hizo famoso se produjo el 1 de noviembre de 2013, cuando rompió la ventanilla de una camioneta estacionada en el barrio Sajonia de Asunción. Socal fue grabado nítidamente con su cómplice Óscar Rodrigo Álvarez Gómez por la cámara interna del rodado, algo que en ese momento era toda una novedad. Socal fue capturado 26 días después y resarció con 6.000.000 de guaraníes a la víctima, Luis César Ramos Brítez. Inicialmente, lo condenaron a siete años, pero después la pena fue anulada.

Luego de una temporada en prisión, Hugo Socal fue recapturado el 20 de enero de 2016 por dos atracos en San Bernardino, en el Hotel Los Alpes y en la Playa Ciclovía. Fue liberado al día siguiente.

El 6 de mayo de este año, Hugo Socal fue filmado en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, cuando robó 56.000 dólares de una camioneta, según la prensa local. Al verse acorralado, regresó al Paraguay, donde ya tenía otra orden de captura por un atraco filmado que se produjo en febrero pasado en Asunción. Finalmente, cayó preso el miércoles último, pero la fiscala Teresa Sosa lo liberó casi inmediatamente.

Los policías que lo persiguieron durante meses se quejaron –y con justa razón– de la exagerada condescendencia de las autoridades judiciales con Socal.

Con todos estos elementos, el único consejo que se me ocurre para los policías es que dejen de perder su tiempo persiguiendo delincuentes de este tipo, o que hagan brazos caídos. Total, el esfuerzo que hacen no va a servir de nada cuando los sospechosos comparezcan ante la Fiscalía o el Juzgado.

ileguizamon@abc.com.py