Políticos ratifican desafiante mensaje a jueces y fiscales

La decisión tomada por la Cámara de Diputados de mantener la investidura de los procesados diputados Tomás Rivas, Ulises Quintana y Carlos Portillo, además de ser corporativista, es la ratificación de un mensaje amenazante de la clase política dominante hacia el Poder Judicial. y el Ministerio Público

Corporativismo
CorporativismoArchivo, ABC Color

Ya es redundante hablar del daño que comete la clase política con su injerencia en el Poder Judicial, Los resultados están a la vista. Hay que decir que esto ocurre porque también lo permiten los actores judiciales y de la fiscalía.

Como una primavera política se vio en los últimos tiempos casos que sacudieron a caciques políticos que en otros tiempos eran inimaginables.

Hasta parecía raro que el corporativismo político no se hacía sentir ante imputaciones, acusaciones y hasta condenas de otrora poderosos políticos.

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Lo que se vio ahora no fue un despertar ciudadano, sino el político tradicional de Paraguay que se muestra reacio a someterse a la justicia y menos a la ciudadanía.

De aquel político que calcula más y dice... “si a ellos les procesan y echan del Congreso, a mí también”.

Los diputados colorados y liberales que votaron en mayoría no solamente protegieron a sus colegas... se sintieron identificados con ellos y formaron un escudo de protección.

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No les importa que estén pidiendo el juicio oral a Quintana porque se lo relaciona con un supuesto narcotraficante, no les interesa que un diputado como Portillo tenía el mismo comportamiento que Óscar González Daher (que no solo perdió su investidura sino fue a la cárcel) o que el caso de Rivas sea calcado al de José María Ibáñez, quien terminó fuera de la Cámara de Diputados.

A los diputados que se prestaron para la impunidad lo que les interesa es que no les ocurra lo mismo. Que el día de la mañana no les sienten ante el banquillo de los acusados y los despojen de sus investiduras.

Entonces lo que hicieron fue lanzar un mensaje a la justicia y al Ministerio Público de que se dejen de molestar.

Esto puede ser más pernicioso de lo que parece porque condiciona a jueces y fiscales a cargo de estos casos, con el mensaje de que para la clase política los tres son inocentes.

¿Qué es lo que resta ante esta situación? El apoyo a los jueces por parte de la Corte Suprema de Justicia y de la fiscala general del Estado a sus agentes un apoyo irrestricto que empiece a mostrar un cambio de paradigma en ambos estamentos, en los cuales permea el poder político.

Pero también hay que decir que el respaldo ciudadano debe acompañar la labor de los que quieren hacer bien su trabajo. Hoy los diputados se sienten fuertes porque ven una escasa reacción ciudadana.

Ya lograron evitar el despojo de investidura de sus colegas. Luego irán por la impunidad.

Un proceso judicial normal debe ser garantizado para que el resultado (inocente o culpable) no deje dudas. Un factor exógeno es muy perjudicial para una democracia.

ocaceres@abc.com.py

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