Hasta julio, Central registró 6.500 casos de violencia doméstica

Casi 6.500 causas de violencia doméstica se abrieron en el primer semestre del corriente solamente en los juzgados de paz del Departamento Central. La Dra. María Gloria Bobadilla, presidenta de la Asociación de Abogadas del Paraguay (ADAP), expresa su preocupación por el elevado índice y alienta a las víctimas a pedir ayuda inmediatamente, pues dejar para después puede ser fatal.

Dra. María Gloria Bobadilla, abogada penalista.
Dra. María Gloria Bobadilla, abogada penalista.

Las causas de violencia doméstica no deben ser entendidas únicamente como violencia de género, pues también hay causas derivadas de conflictos entre hermanos y otras en que las víctimas son adultos mayores. Sin embargo, lastimosamente la mujer sigue siendo la protagonista de la gran mayoría de las causas abiertas por hechos de violencia ante los juzgados de paz.

Ante este desalentador panorama, la abogada María Gloria Bobadilla, presidenta de la Asociación de Abogadas del Paraguay (ADAP), resaltó la importancia de trabajar en la prevención, para poder cambiar ese flagelo.

”Hay que trabajar en prevención para que eso no ocurra y no solamente cuando la mujer está muerta o golpeada o tiene un color lila en los ojos es violencia. La violencia se desarrolla a diario en muchos casos de familias ya sea encumbradas o muy humildes, porque no se ha comprendido realmente lo que significa la igualdad entre hombres y mujeres”, expresó.

“Ni un día más”

Asimismo, la profesional alertó sobre la necesidad de pedir ayuda en forma inmediata y no esperar a que la situación se vuelva insostenible.

“La víctima de violencia no tiene que dejar pasar un día más. Pasar a mañana puede ser fatal en el sentido de que a veces no solamente puede continuar ese daño moral, sino que puede causar la muerte”, afirmó.

La profesional indicó que la víctima de violencia debe acudir a la Fiscalía, a la Policía, a una ONG o a cualquier sitio donde se sienta protegida, además de buscar asistencia psicológica. Bobadilla precisó que los juzgados de paz son competentes para dictar medidas cautelares de urgencia para que el agresor sea alejado del hogar y de la víctima. En ese sentido, remarcó que si bien los juzgados de paz están atiborrados de expedientes de violencia doméstica y se hace difícil llevar a la práctica el cumplimiento de esas medidas, es importante recurrir a ellos para que quede un precedente.

“Desde el punto de vista jurídico, un análisis psicológico hecho por un profesional o un psiquiatra que en ese dictamen pueda verse que esa persona es víctima de violencia psicológica, física o cualquier otro tipo de violencia, puede ser el primer elemento para concurrir a la justicia y demostrar que efectivamente existe un daño psicológico, un daño físico, un daño moral y pueda llevarse a los estrados judiciales”, indicó, al destacar que existen demandas en reclamos de indemnización a los agresores por daño moral.

“También desde la ADAP siempre hemos dado los primeros pasos a las mujeres que realmente necesitan de una orientación en forma gratuita, decirle dónde pueden recurrir, que pueden hacer, cuál es la ley que las protege, cuál es la ley en la que le permite hacer un divorcio, una disolución en forma controvertida, porque nuestra ley de divorcio sigue contemplando la sevicia, los malos tratos como una causal de divorcio. Entonces, es importante hacerse asesorar”, agregó.

El local de la ADAP está ubicado en Lagerenza 1.878 casi Alférez Silva, barrio Sajonia, a escasas cuadras del Palacio de Justicia. El horario de atención es de 07:00 a 13:00 de lunes a viernes. Bobadilla también pone a disposición su estudio jurídico al (021) 495221, para la orientación gratuita de los primeros pasos a seguir para salir del círculo de violencia.

“La violencia de género no solamente perjudica a la mujer, perjudica a toda la familia, perjudica a toda la sociedad. Hay mujeres que son pilares de hogar y aún cuando se hayan divorciado o cuando se hayan separado, cuando hayan roto esa relación siendo víctimas de violencia; quedan niños que a veces son utilizados como venganza, no dando la prestación alimentaria y no dando un relacionamiento familiar o de padre con el hijo y de ese modo castiga a la mujer”, acotó.

rferre@abc.com.py

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