Caso Lindstron: cinco capturados y tres prófugos

Juan Ramón Cardozo Bazán (26), sospechoso del asesinato de Luis Lindstron, se entregó hace una semana en la Fiscalía General del Estado y alegó desconocer el motivo por el cual lo involucraron en el crimen, así como dijo que estaba trabajando en el Chaco mientras ocurrió el atentado. Sin embargo, la Fiscalía asegura que tiene suficientes elementos de sospecha para sostener una imputación y pedir su prisión preventiva, al igual que los otros cuatro primeros arrestados por el caso. El principal argumento del Ministerio Público consiste en la declaración de dos testigos que revelaron quiénes participaron en el hecho. Pese a que los detenidos niegan formar parte del EPP, dos de ellos escribieron las siglas del grupo en la celda que comparten en la cárcel.

https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/abccolor/2P6Y5VOMQ5CI3KZ54CMJV5E7QY.jpg

Juan Ramón Cardozo Bazán, poblador del asentamiento Tacuatí Poty, distrito de Tacuatí, departamento de San Pedro, se dio por detenido el lunes de siesta en la Fiscalía General de Estado, en Asunción.

El sospechoso, acompañado del abogado Alfredo Wagner, se presentó ante el fiscal adjunto de la unidad Antisecuestro, Alejo Vera, y luego de su declaración formal fue enviado a la cárcel regional de San Pedro.

En este mismo centro penitenciario ya se encuentran privados de su libertad Gustavo Ramón Cardozo Bazán, quien justamente es hermano de Juan Ramón, así como Ireneo Ramón Vallejos, Damacio Miranda Medina y Pedro Pablo Balbuena Romero, todos moradores de Tacuatí Poty y procesados por homicidio doloso y asociación criminal.

Sin embargo, por la causa continúan prófugos e imputados Carmelo Recalde Pérez, también vecino de Tacuatí Poty, así como Osvaldo Daniel Villalba Ayala, alias “Alexander”, y Alejandro Ramos Morel, alias “Jota”, estos dos últimos cabecillas del brazo armado del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP).

Relato de testigos

Los hermanos Cardozo Bazán, sus vecinos Vallejos, Miranda y Balbuena, así como el fugitivo Recalde, fueron involucrados en el asesinato del ganadero Luis Alberto Lindstron Picco por dos testigos que se ratificaron incluso ante el Juzgado, en una diligencia de anticipo jurisdiccional de pruebas, que el atentado fue planificado y ejecutado por vecinos del asentamiento Tacuatí Poty.

Una de las fuentes de los investigadores declaró que tuvo conocimiento del asesinato “ese mismo día, casi inmediatamente después de que ocurrió el hecho, porque vino corriendo a su casa Angélica Cardozo, que estaba llorando, quien le dijo que su hermano Gustavo Ramón Cardozo Bazán aparentemente había muerto, ya que al mismo lo llevaron como francotirador para matarle a Lindstron, pero que parecía que murió en un enfrentamiento”, según figura en la transcripción de la declaración.

El documento añade que Angélica Cardozo le reprochó a su cuñada Mabel Vega el hecho de que haya dejado ir a su esposo Gustavo Cardozo para matar a Lindstron.

“Angélica contó también que antes de que ocurra el hecho vinieron tres personas extrañas para irse a practicar tiros. Mabel le contó a Angélica que Gustavo se fue con ellos y que fueron al monte, donde estuvieron por un mes estudiando para matarle a Lindstron”, señala el relato de la testigo del Ministerio Público.

En otra parte, dice que “en la zona donde se le mató a Lindstron, antes del hecho estuvieron en el lugar por tres días, donde tenían una carpa y que solamente comían picadillo”, contó la mujer.

Según esta persona, Angélica Cardozo, la hermana de Gustavo Cardozo, les contó que Lindstron fue asesinado porque mandó apresar a Froilán Escurra Cardozo, por la muerte del tractorista Santiago Morel Leiva, y también porque no obedeció la orden de suspender el desmonte cerca del asentamiento Tacuatí Poty.

Siempre según el relato de la testigo, el domingo 2 de junio, dos días después de la muerte de Lindstron, la hermana de Gustavo Cardozo les contó que otros involucrados en el hecho fueron Juan Ramón Cardozo Bazán, Damacio Miranda, Pedro Pablo Balbuena Romero, Carmelo Recalde Pérez y un tal Carlo’i, quienes ya habrían cobrado G. 7 millones cada uno.

La fuente mencionó también de manera especial a Ireneo Ramón Vallejos Rojas, detenido en la cárcel de San Pedro, quien habría amenazado de muerte a la familia de la testigo para que no contara a la Policía lo que sabían del suceso.

“Ireneo Vallejos le dijo que fueron ellos quienes mataron a Lindstron y que los del EPP les dieron la plata. También le dijo que él le había tenido por tres meses en su casa a uno del EPP, que estuvo hasta poco antes de que se le matara al señor Lindstron”, dice en una parte la transcripción del documento, que fue utilizado como elemento para ordenar la detención y formular la imputación contra Vallejos y los otros detenidos, que se encuentran actualmente presos.

ileguizamon@abc.com.py