El caso Moria, paso a paso

El caso de la supuesta desaparición de costosas joyas que le prestaron a Moria Casán para un show sigue hasta ahora generando repercusiones. Tras el escándalo por la detención de la vedette, quien pasó una noche en la comisaría, la polémica se reavivó con las groserías de su mánager, Luciano Garbellano, quien le faltó el respeto a todos.

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Martes 17 de julio:

La prensa anuncia que “el Centro de Convenciones de la Conmebol será escenario del espectáculo Mega Fashion Show, el viernes 27 de julio, presentado por la afamada vedette argentina Moria Casán. El show, con más de 30 artistas en escena, será exhibido en dos funciones, a las 21:00 y a las 23:15”.

Jueves 26 de julio:

Juan Armando Benítez Gil, dueño de la joyería “Armando Joyas”, concreta con Luciano Garbellano, mánager de Moria Casán, que la vedette argentina use una gargantilla y aros de zafiro en su presentación. A cambio, la artista deberá hacer una mención publicitaria durante el espectáculo, según un acta notarial hecho por la escribana pública Olga Insaurralde. Garbellano y Benítez Gil contactaron a través del empresario Guillermo Fraga, amigo en común de ambos, y quien le debía dinero al joyero.

Viernes 27 de julio:

Se lleva a cabo el evento Mega Fashion Show, en el Centro de Convenciones de la Conmebol, en la ciudad del Luque. Juan Armando Benítez Gil, minutos antes del espectáculo, le coloca personalmente las joyas a Moria Casán en su camerino. Al término de la presentación, se acerca nuevamente a ella como para que se las devolviera, pero la gargantilla y los aros desaparecen misteriosamente. El dueño de “Armando Joyas”, quien llevó a la escribana pública Olga Insaurralde para certificar el préstamo, habla con Moria, su asistente Aldo Alexis Sotto, alias “Galo”, y con el mánager Luciano Garbellano, pero nadie sabe dónde están las joyas.

Sábado 28 de julio:

Juan Armando Benítez Gil contacta por teléfono, cerca del mediodía, con el mánager Luciano Garbellano, a quien le pide la devolución de las joyas, pero este llamativamente corta la comunicación, aparentemente al percatarse de que el joyero tenía el celular en alta voz, según cuenta el abogado del joyero, Carlos Alberto Rodríguez Brun. A las 16:30, el dueño de “Armando Joyas” presenta una denuncia formal por apropiación, en la comisaría 3ª Central de Luque, cuyos agentes comunican el caso a la fiscala Celeste Campos Ross. Esta, a su vez, emite a las 17:05, a la Comandancia de la Policía Nacional, una orden de captura contra Moria Casán, quien poco antes de las 18:00 cae arrestada en el aeropuerto internacional “Silvio Pettirossi”, justo antes de tomar un vuelo de “Sol del Paraguay”, rumbo a Buenos Aires. La diva argentina es conducida directamente a la comisaría 17ª Metropolitana de Mujeres, en el barrio Santísima Trinidad de Asunción, donde pasa la noche en una habitación usualmente destinada para detenidas embarazadas o con hijos.

Domingo 29 de julio:

Moria Casán, tras pasar la noche en carácter de detenida, es conducida a la Fiscalía de Luque, donde comparece aproximadamente a las 10:00 ante la agente Celeste Campos Ross. Tras una declaración indagatoria, la vedette recupera su libertad, aunque queda sujeta a la investigación. Inmediatamente después, Moria se dirige otra vez a la comisaría de Mujeres, donde finiquita su salida, y luego almuerza en la casa familiar de la modelo paraguaya Larissa Riquelme, en la ciudad de Villa Elisa, donde aprovecha para asearse y descansar unas horas. A las 17:00, llega al aeropuerto internacional “Silvio Pettirossi”, donde finalmente toma un avión a su país. Mientras tanto, la fiscala ordena la detención, para averiguaciones, del mánager Luciano Garbellano y del asistente Aldo Alexis Sotto, alias “Galo”, involucrados en el caso por la misma Moria Casán. Los abogados de estos últimos se comprometen a presentar a sus clientes al día siguiente.

Lunes 30 de julio:

Luciano Garbellano y Aldo Alexis Sotto, alias “Galo”, comparecen en horas de la tarde en la unidad penal N° 1 de Luque, ante la agente Celeste Campos Ross. “Galo” admite que fue él quien le quitó a Moria la gargantilla de zafiros y los pendientes, pero supuestamente por pedido de la artista, a quien aparentemente le causaba alergia en el escote. Por su parte, Garbellano declara que el mismo joyero Juan Armando Benítez Gil le confesó que la gargantilla y los aros eran réplicas que costaban solo 500 dólares. También insinúa que todo fue montado por el joyero y que se trató de un autorrobo. Al término de la diligencia, tanto el mánager como el asistente de la actriz Moria Casán se retiran de vuelta con sus abogados, aunque la fiscala aclara que aún no levantaron la orden de detención que pesaba sobre ambos, quienes pasan la noche en un hotel. Como anticipo jurisdiccional de pruebas, Celeste Campos Ross pide un careo entre el joyero y los dos colaboradores de Moria, ante el juez Alberto Sosa. La audiencia queda para el martes.

Martes 31 de julio:

El careo queda postergado para el día siguiente, ya que las partes no se presentan.

Miércoles 1 de agosto:

Luciano Garbellano, Aldo Alexis Sotto, alias “Galo”, y Juan Armando Benítez Gil comparecen para un careo en el Juzgado de Luque, desde las 11:40 hasta las 13:30. Pero sorprendentemente, la fiscala del caso, Celeste Campos Ross, se retira llorando del despacho del magistrado Alberto Sosa, por los graves insultos que recibió de Garbellano, quien sin embargo recupera su libertad, al igual que “Galo”, ya que sorpresivamente el joyero dice que “no tiene nada qué reclamarles a ambos”. En una actitud grosera, el mánager argentino le faltó el respeto a todos. “Mirá esta jauría de animales; todos juntos parecen un zoológico. Me tienen las pelotas hinchadas”, dijo al referirse a los periodistas que estaban en el lugar. “Es una vedette. Ya tenemos el tetero, el conchero y la pluma. Ya está todo preparado para ponérselas en su próximo show, con Moria Casán y el joyero, que se presentará también en la Conmebol y se llamará ¿Dónde están las joyas?”, declaró después con respecto a la fiscala Campos. En un momento del careo, Garbellano tuvo que ser contenido por “Galo”, ya que estuvo a punto de atacar también al juez Alberto Sosa, quien permitió no solo los insultos a la prensa y a la fiscala, sino que además se dejó avasallar y no ordenó el arresto del chabacano productor. Finalmente, el joyero anuncia una querella por hurto, solo contra Moria; el mánager dice que denunciará a la fiscala, y esta anuncia que se retira del caso.

Jueves 2 de agosto:

La Asociación de Agentes Fiscales del Paraguay exige al juez Alberto Sosa la aplicación de medidas disciplinarias para Luciano Garbellano, mánager de Moria Casán, quien increpó al magistrado e insultó a la fiscala Celeste Campos Ross. “En el presente caso, y existiendo suficientes elementos de convicción, exigimos enérgicamente al juzgado penal interviniente la iniciación de los trámites para la imposición de una ejemplar sanción al responsable de tales hechos”, dice la nota. Por su parte, “la actitud de Garbellano fue de burla hacia la majestad de la justicia. Atenta directamente contra la imagen del Poder Judicial, en consecuencia, afecta gravemente la credibilidad de esta, como institución seria de un poder del Estado, ante la investidura de la magistratura y del Ministerio Público”, sostiene a ABC el juez de paz de Yabebyry, Misiones, Camilo Javier Cantero Cabrera. La investigación pasa a manos de la fiscala Claudia Criscioni, de San Lorenzo, quien trabajará con María Estefanía González, de Villa Elisa, ante la renuncia de Celeste Campos Ross.

Viernes 3 de agosto:

Las fiscalas Claudia Criscioni y María Estefanía González, nuevas encargadas de la investigación, ordenan la recaptura de Moria Casán, Luciano Garbellano y Aldo Alexis Sotto, alias “Galo”, a quienes finalmente imputan por apropiación de las joyas. A la noche, una comitiva allana una lujosa residencia en el exclusivo barrio Carmelitas de la capital, donde fija residencia Garbellano. El inmueble fue alquilado a nombre de Sol Fernández, pareja del empresario Guillermo Fraga, quien precisamente fue el nexo entre Garbellano y el joyero. El lugar iba a ser supuestamente una “agencia de modelos”.