El libro prohibido

Una jueza prohibió la publicación de un libro que trata sobre el secuestro de Luis Lindstrom, por la seguridad de sus hijas. ¿Es censura o una medida que defiende la vida?

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El libro “El precio de una vida” fue escrito por Hans Lindstrom, sobrino de Luis Alberto Lindstron Picco, quien fue secuestrado por el grupo armado EPP en 2008 y asesinado por la misma gavilla en 2013.

Hans dio a conocer en la obra detalles íntimos sobre el plagio, a partir de su rol como negociador, función que cumplió junto a su padre Ramón Lindstrom, este último, a su vez, hermano mayor de la víctima.

Sin embargo, el libro fue prohibido por la jueza de Curuguaty, María Ysabel Dávalos, quien hizo lugar a un amparo promovido por las tres hijas de Luis Lindstron, quienes alegan que la obra es una agresión directa al EPP y que las pone en riesgo debido a que ellas aún viven y trabajan en la zona.

Hans, por su lado, asegura que se trata de una novela que relata su experiencia personal y no considera que sea ofensiva.

Sin siquiera analizar el contenido del libro, el fallo de la jueza Dávalos fue interpretado por algunos como una censura inadmisible en tiempos de democracia, como coincidió el periodista y abogado Pepe Costa, catedrático de Derecho a la Información.

Diego Zavala, hermano del exsecuestrado Fidel Zavala, también criticó la prohibición del libro, pero Enzo Debernardi, hijo de la exsecuestrada María Edith Bordón, fue un poco más neutral al decir que comprende el miedo de las hijas de Lindstron. El fiscal Antisecuestro Federico Delfino dijo que tiene que leer la obra para opinar, aunque la misma no se puede vender.

Sin dudas, el caso es un gran motivo de debate, porque es cierto que ninguna autoridad puede prohibir bajo ningún sentido la libertad de expresión que tantos años estuvo ausente en nuestro país, pero también es cierto que los defensores de esta postura se encuentran a más de 300 kilómetros de la zona de Tacuatí, donde viven las hijas de Lindstron y donde también opera con impunidad el EPP.

¿Quién tiene la razón? ¿Se debe publicar el libro? ¿Qué pasa si se publica el libro y le pasa algo a las hijas de Lindstron? ¿Quién tendría la culpa? Son solo algunas de las preguntas que deja este polémico caso que involucra un derecho legítimo de libertad de expresión pero que a la vez provocaría un posible riesgo de muerte de tres mujeres que temen pro su integridad y ya sufrieron más de lo debido con el secuestro y asesinato de su padre.

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