Estamos en plena época de cosecha en Paraguay

Hace una semana, en menos de 24 horas, la Senad incautó en San Pedro dos grandes cargamentos de marihuana prensada, uno de 14 toneladas y el otro de casi 9 toneladas. No es raro que caigan este tipo de alijos en esta época del año, ya que estamos en uno de los dos periodos de cosecha de la codiciada “macoña” nacional.

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El primer cargamento aludido cayó en los primeros minutos de la madrugada del lunes, en el cruce conocido como Calle 6.000, distrito de Guayaybí, departamento de San Pedro. Esa noche, cayó otro gran alijo en el cruce Liberación, siempre sobre la Ruta 3 del segundo departamento, a solo 40 kilómetros de distancia.

Ambos cargamentos salieron de la colonia San José del Norte, más conocida como Kamba Rembe, en el nuevo distrito de San Vicente Pancholo, a 40 kilómetros del municipio de General Resquín y a 310 kilómetros de Asunción.

Los kambarembeños ganaron mucha notoriedad en los últimos años, al oponerse abiertamente a la destrucción de sus plantaciones de marihuana, rubro predominante en la población ante la falta de alternativas ofrecidas por el Estado.

Dos periodos de producción

Como cada año, esta época, entre junio y julio, salen a la venta los grandes cargamentos de marihuana paraguayo, al concluir uno de los dos periodos de producción anuales.

El proceso se inicia en diciembre, con la plantación de las semillas en los campos de producción que abundan principalmente en San Pedro, Amambay, Canindeyú, Caaguazú y Caazapá.

Cada fin de año, se plantan dos tipos de marihuana, la “natural” y la transgénica”.

Esta última, la más cultivada, crece en cinco meses, hasta mayo, cuando se inicia el proceso de acopio, con la extracción del capullo, el secado, el zarandeo y el prensado. 

Este proceso dura un mes, hasta junio, que es la época en la que la droga sale a la venta, luego del prensado de la hierba picada, que se hace al humectar la droga con agua, licor de menta o cualquier otro líquido similar.

Entonces, en seis meses, desde la plantación hasta el prensado, un productor de marihuana paraguayo puede llegar a cosechar 3.000 kilos por cada hectárea.

Contratiempos

La producción de marihuana, así como cualquier otro rubro, requiere de una constante atención de las plantaciones, con limpiezas periódicas de la chacra y, obviamente, especial atención ante cualquier probable incursión de las fuerzas de seguridad.

Pero uno de los principales contratiempos con los cuales puede tropezar un marihuanero es que su plantación se arruine, especialmente con las semillas que rebrotan en las ramas.

Esas semillas, que son como una especie de capullo, corren de planta en planta por medio del viento y frenan el crecimiento de la hierba.

Este inconveniente se presenta habitualmente al segundo mes de crecimiento de la plantación, que es cuando los peones tienen que cortar esos capullos para no interrumpir el desarrollo de las ramas. Si los capullos dañinos no son retirados, la planta se estropea definitivamente.

La marihuana “natural”, es decir, que no fue mezclada con químicos para acelerar su crecimiento, tarda nueve meses para ser cosechada, desde diciembre hasta setiembre de cada año, pero tiene además mayores riesgos de estropearse, por diversos factores, como por ejemplo las heladas o sequías. Por eso se cultiva en menor cantidad.

¿Cuánto cuesta producir y cuánto se gana en el país?

En esta época de cosecha de marihuana los precios de la codiciada droga paraguaya se mantienen “estables”. El consumo interno es mínimo, porque la mayoría de la producción termina en Brasil, Argentina y Chile, en ese orden.

Un financista compra la marihuana ya prensada en los centros de producción a unos G. 150.000 por kilo, pero si hace llegar el cargamento a la frontera con Brasil vende a 300 reales el kilo, lo que equivale a G. 450.000, con una ganancia entonces de G. 300 millones por cada mil kilos. Si la mercadería llega a San Pablo o Río de Janeiro, la ganancia se duplica.

En Argentina, por cada kilo de marihuana paraguaya se llega a pagar actualmente unos 300 dólares, que representa unos G. 1.650.000. Así, la ganancia neta por cada tonelada vendida es de G. 1.500 millones.

En Argentina ahora se paga mucho mejor por la marihuana paraguaya porque es un país de tránsito hasta el mercado de Chile, donde la droga nacional, a su vez, se cotiza a 1.500 dólares el kilo, lo que equivale a unos G. 8.250.000.

Entonces, descontando los G. 150.000 que el financista pagó por cada kilo de marihuana en los centros de producción, si esa misma macoña llega a Chile se puede obtener una ganancia aproximada de hasta G. 8.100 millones por cada tonelada, que representa casi un millón y medio de dólares.

Generalmente, los envíos más pequeños que se hacen a Chile son de tres toneladas.

ileguizamon@abc.com.py