Juicio a “motochorros” que mataron por un teléfono

Luego de tres años y medio de dolor y angustia, la familia del joven luqueño David Bonifacio Martínez Martínez por fin podría recibir al menos un consuelo, en caso de que un Tribunal de Sentencia declare la culpabilidad y aplique una sentencia a los dos asesinos confesos del estudiante de Enfermería, quien murió de una puñalada al resistirse a entregar su celular.

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David tenía apenas 19 años. Estaba empezando a vivir. De día, trabajaba como albañil, y de noche, estudiaba Enfermería.

Su facultad era costeada con el dinero que ganaba ayudando a hacer mezcla y pasando ladrillos en la obra.

Sus sueños y los de su familia se interrumpieron abruptamente en la noche del 24 de setiembre de 2014, cuando el joven caminaba hacia su casa, en compañía de un amigo, y fueron asaltados por dos “motochorros”.

El atraco ocurrió sobre la calle Guillermina Leoz casi 6 de Enero de la Fracción Leoz, en la compañía Maka’i de Luque.

David se resistió al robo y se peleó contra uno de los maleantes que había bajado de la motocicleta, quien a su vez le clavó en el pecho a la víctima y tomó el celular ajeno. Después, el criminal abordó de nuevo el biciclo y huyó con su cómplice. 

“¡Qué bobo sos!”. “¿Para qué le diste tus cosas?”, fueron las últimas frases que dijo David Bonifacio cuando le reclamó a su amigo el hecho de que este último no haya opuesto resistencia al robo. Segundos después, el estudiante de Enfermería caminó unos pocos pasos y cayó ensangrentado al suelo. Desde ese momento, su vida comenzó a apagarse lentamente.

La Policía efectuó varios operativos en los días sucesivos, hasta que localizaron el teléfono robado, que fue comprado por otras personas, por la módica suma de G. 100.000, que fue el botín que obtuvieron los dos “motochorros” que mataron a David Bonifacio Martínez Martínez.

Identificados y liberados 

Luego de un paciente trabajo de investigación, la Policía y la Fiscalía identificaron y capturaron a los dos autores materiales del crimen, que resultaron ser Fernando Francisco Morales Duarte y Arturo Ramón Coronel. Ambos tienen ahora 20 años. El primer habría sido el que apuñaló a la víctima y el segundo el que manejaba la moto.

Sin embargo, en un fallo que fue muy cuestionado y que, de hecho, motivó una serie de movilizaciones en Luque, los dos “motochorros”, que en ese entonces eran menores de edad, fueron beneficiados con una medida de arresto domiciliario, por una jueza de la referida ciudad.

Como el delito tiene patas cortas, ambos fueron recapturados. 

Arturo Ramón Coronel, por ejemplo, fue recapturado en agosto del año pasado, luego de que perpetrara una serie de asaltos callejeros en el barrio Molino, en compañía de un adolescente de 15 años, quien resultó abatido a balazos por un militar que reaccionó al robo. 

Arturo, de hecho, había escapado poco antes del Centro Educativo de Itauguá, donde estaba encerrado en espera del juicio por el crimen de David Bonifacio Martínez Martínez.

Justamente, el juicio por el mortal asalto tiene que empezar este jueves 1 de marzo, en la sede del Juzgado de Fernando de la Mora.

El Tribunal de Sentencia estará integrado por la jueza Leticia Frachi, como presidenta, y sus colegas Liz Ramírez y Javier Sapena, como miembros. El suplente será el magistrado Rolando Duarte.

El Ministerio Público estará representado por el fiscal Gabriel Ramírez Palumbo, quien remplazará a la fiscala original de la causa, Francisca Gómez.

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