Juicio por la muerte del joven Alex Villamayor

Esta es una semana decisiva en el juicio que se inició por el fallecimiento del adolescente Alex Villamayor, de 16 años de edad, ocurrido en la madrugada del 27 de junio de 2015 en una estancia de la ciudad de Obligado, departamento de Itapúa. Por un lado, la familia del chico asegura que fue un asesinato; por el otro, la defensa del principal procesado sugiere la hipótesis de un suicidio. ¿Se sabrá la verdad?

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Alex era un chico que, pese a que ni siquiera había cumplido 17 años, ya había terminado el colegio con honores.

Su familia recordó que él mismo se inscribió, días antes de morir, en un probatorio para ingresar a una prestigiosa universidad de los Estados Unidos, donde habían estudiado justamente su padre y su madre.

El 26 de junio de 2015, Alex salió de su casa de Luque y fue a pasar el fin de semana en la estancia perteneciente a los padres de su amigo y compañero René Hoftetter, quien en ese entonces ya había cumplido 18 años. A ellos dos se les unió otro amigo y compañero, Alain Jacks Díaz de Bedoya, quien estaba a dos meses de cumplir también la mayoría de edad.

René, Alain y Alex estuvieron solos en la estancia durante todo ese viernes 26 de junio de 2015. Entre otras cosas, efectuaron disparos con un revólver que había en el inmueble.

Pero a últimas horas de la tarde, aproximadamente a las 17:00, el trío de amigos tomó una bebida conocida como té de cucumelo, que los dejó completamente drogados.

El cucumelo es un hongo que se extrae de las heces de las vacas y se puede transformar en una poderosa sustancia alucinógena, cuyo efecto dura seis horas.

Aparentemente, los chicos pelearon durante su trance de alucinaciones, por lo que tuvo que intervenir entre ellos un hombre adulto, identificado como Mathias Wilbs, quien en ese entonces era una especie de capataz del establecimiento de la familia Hoftetter.

A partir de esa pelea ya nada se sabe con certeza. Lo cierto es que Alex apareció muerto, a las 05:00 del sábado 27 de junio, con un balazo en la cabeza. Sus amigos dijeron que se suicidó.

Llamativamente, el capataz Mathias Wilbs alteró la escena al esconder inicialmente el revólver homicida y colocar en la mano de Alex otra arma. Pero este fue el primer indicio de las muchas dudas que deben despejarse ahora.

La defensa del acusado sugiere que fue suicidio

El abogado Manuel Antonio María Guanes Nicoli, defensor del acusado René Hoftetter (recluido en la cárcel de Encarnación), participó como invitado en el programa Crimen y Castigo, que se emite de lunes a viernes a las 21:00 por el canal ABC TV.

El letrado expresó que su cliente, quien es el hijo de los dueños de la estancia donde ocurrió la tragedia, no fue quien disparó a Alex Villamayor.

La víctima, por su lado, es hijo del exdiputado oviedista Luis Villamayor.

El principal argumento esgrimido por el abogado Guanes es que su representado René Hoftetter dio negativo a la prueba de nitritos y nitratos, es decir, no se detectaron rastros de pólvora en su mano, los cuales quedan en caso de dispararse un arma de fuego.

Otra teoría expuesta por la defensa del acusado es que el orificio de entrada y salida de la bala que mató a Alex es compatible con un autodisparo, ya que el proyectil ingresó en la parte lateral de la cabeza, de abajo hacia arriba, de adelante hacia atrás.

Guanes también mencionó que los estudios forenses determinaron que la piel de la cabeza de Alex, en la zona donde ingresó la bala, tenía una especie de mancha negra, como un tatuaje, que se formó con la pólvora expulsada por el arma en el momento en que se produjo el disparo a corta distancia.

El abogado de René Hoftetter admitió que la acción del capataz Mathias Wilbs, quien alteró la escena del crimen, antes que ayudar a René Hoftetter, terminó perjudicando al principal acusado, quien se expone a una elevada sentencia carcelaria.

Manuel Guanes también habló de que uno de los efectos del té de cucumelo que consumieron los tres jóvenes es la adopción de una conducta suicida. 

Básicamente, la defensa del acusado insinúa que Alex se suicidó en un momento de locura por la droga que consumió.

La querella asegura que se le disparó a la víctima

El abogado y exdiputado Luis Villamayor, padre del joven fallecido Alex Villamayor, también estuvo como invitado en el programa Crimen y Castigo de ABC TV y retrucó la teoría de suicidio, sugerida por la defensa del principal acusado, René Hoftetter.

Luis Villamayor dijo que desde la muerte de su hijo, ocurrida el 27 de junio de 2015, ya pasó por muchas situaciones penosas y desgastantes, pero que hace lo que cualquier padre haría en las mismas circunstancias, que es buscar justicia.

La principal prueba de que Alex no se suicidó es que también dio negativo a la prueba de nitritos y nitratos, lo que quiere decir que le dispararon y no que se disparó él, según mencionó. 

Al ser consultado por qué los otros dos jóvenes que estaban con su hijo dieron también negativo a la prueba, respondió: “Ellos son los únicos que pudieron haberse limpiado la mano, no como mi hijo, que ya estaba muerto”.

Villamayor recordó que su vástago fue hallado en el suelo, con las dos manos en la entre pierna, como protegiéndose los testículos.

Ante estos indicios, la familia de Alex cree que el chico fue golpeado en dicha zona del cuerpo y que inmediatamente después fue baleado en la cabeza, cuando estaba semi agachado, lo que explicaría la trayectoria de la bala que le atravesó la cabeza.

Sobre la motivación del ataque, el abogado Villamayor manifestó que no cree que haya sido un homicidio premeditado, sino admitió que pudo haber ocurrido como consecuencia de las alucinaciones de los jóvenes por el consumo del té de cucumelo.

Luis Villamayor señaló que no siente rencor contra René Hoftetter, pero que sí desea que se haga justicia, por sobre todo en homenaje a la memoria de Alex. Dijo que ya estará conforme con una condena, sin importar el tiempo que se dicte.

ileguizamon@abc.com.py