Para los menores delincuentes

En esta profesión, el periodismo, vemos y escuchamos de todo. Nos emocionamos y nos indignamos también con cada suceso que informamos, aunque la mayoría de nosotros tratamos de hacerlo con la mayor objetividad posible.

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Particularmente, una de las situaciones que me generan mucha indignación, y que por cierto ocurre muy seguido, es tener que escribir sobre los casos de motochorros menores de edad que son beneficiados con medidas alternativas a la prisión, como el arresto domiciliario. 

Es cierto, los menores de edad deberían tener siempre un trato especial de parte de la ley. Antes que castigarlos con severidad por sus delitos, se debería optar primero por educarlos y tratar de reencaminarlos. Pero sabemos bien que en Paraguay eso no va a pasar, al menos en un futuro cercano, porque simplemente no les importa a las autoridades encargadas. 

Un caso particular que recuerdo es el de un motochorro de 15 años que fue abatido a balazos por un militar que reaccionó a un asalto, el año pasado en Luque. 

Aquella vez, logró escapar el cómplice del motochorro eliminado, quien resultó ser un joven de 19 años que, en teoría, debía permanecer bajo arresto domiciliario, medida que le concedieron luego de que también matara en un asalto a un estudiante de Enfermería que se resistió a entregar su celular. 

Ese crimen se produjo también en Luque, cuando el sospechoso era menor de edad, condición por la cual justamente le dieron arresto domiciliario, aunque ahora el caso está a punto de ser analizado en un juicio oral.

A lo que voy es que si ese motochorro o muchos otros delincuentes callejeros cumplieran con sus medidas alternativas a la prisión se podrían haber salvado decenas de vidas inocentes arrebatadas en muchos casos por culpa de un simple celular. Con relación al punto, me viene a la memoria el planteamiento del presidente electo, Mario Abdo Benítez, quien afirmó que una solución para este flagelo podría ser que los jóvenes regresen a los cuarteles militares.

Hay que reconocer que los propios militares, con sus acciones abusivas y perversas, se encargaron de generar repudio masivo contra el Servicio Militar Obligatorio (SMO).

Sin embargo, ahora me pregunto si no habría la posibilidad de diseñar un programa de reinserción social para menores delincuentes, mediante el cual los adolescentes que asaltan a mano armada y que son capturados por la Policía sean educados bajo la disciplina militar antes que ser enviados como si nada a sus casas, de donde obviamente van a volver a salir a robar y a matar.

Es solo una idea, que creo podría ser interesante. Porque mientras seguimos esperando leyes más duras contra los motochorros, cosa que no va a pasar próximamente, podríamos reencauzar la vida de muchos menores de edad perdidos en la delincuencia.

ileguizamon@abc.com.py