¡Plata je’u jefe!

Hace exactamente una semana, en este mismo espacio, denunciábamos la incompatibilidad evidente entre los policías y militares que integran la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), lo que a su vez facilita en el norte del país los ataques de los grupos criminales Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) y Ejército del Mariscal López (EML).

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El EPP, banda liderada por Osvaldo Villalba, Manuel Cristaldo Mieres, Magna Meza y Liliana Villalba, mantiene secuestrados al policía Edelio Morínigo Florenciano y a los menonitas Abrahán Fehr Banman, Franz Hiebert Wieler y Bernhard Blatz Friessen.

Edelio está retenido hace tres años y Abrahán hace dos años; Franz hace 21 días y Bernhard hace 11 días.

El EML, que es un desprendimiento del EPP y que está comandado por Alejandro Ramos Morel y su esposa Lourdes Bernarda Ramírez de Ramos, en tanto, mantiene en cautiverio al ganadero Félix Urbieta Ramírez, desde hace 11 meses.

Por si no se dieron cuenta, cosa que resulta inverosímil debido a las cifras que hablan por sí solas, las acciones violentas del EPP se duplicaron desde la creación de la FTC, hace solo cuatro años.

En los 16 años anteriores, cuando no existía la FTC, el grupo armado EPP había perpetrado “solamente” cuatro secuestros y matado a 23 personas. 

Desde 2013, cuando se inició la misión conjunta entre los policías y militares, la misma organización cometió ocho secuestros y asesinó a 40 personas.

Ahora resulta que no solo va a seguir operando la FTC en el norte, pese al fracaso rotundo, sino que además, por primera vez, le van a asignar un presupuesto propio de nada menos que 79.000 millones de guaraníes, el equivalente a casi 14 millones de dólares.

Según los detalles, 59.000 millones van a ser para los militares y 20.000 millones para los policías.

Con semejante rubro, estoy seguro de que, más que nunca, en la FTC va a haber ahora un ¡plata je’u jefe!

Es que si en los cuatro años anteriores no fueron capaces de desbaratar el EPP ni de rescatar a los secuestrados, con un presupuesto en teoría controlado celosamente, habría que imaginarse cómo será ahora que la fuerza va a manejar su propio dinero, sin la vigilancia de otras instituciones.

En cuatro años, la FTC ya tuvo siete comandantes militares, lo que obviamente demuestra que el presidente Horacio Cartes nunca pudo encontrar la fórmula para cercar al EPP.

Lo que el Mandatario tampoco se dio cuenta, o no se quiere dar cuenta, o se da cuenta y no quiere recular, es que los militares y policías son como agua y aceite, como perros y gatos.

Hay que probar ya otras estrategias, como dar la misión a los militares o a los policías, pero ya no juntos.

ileguizamon@abc.com.py