Requerimiento

El capo brasileño Jarvis Chimenes Pavão, de 49 años de edad, quien cumple en Paraguay los últimos ocho meses de su condena de ocho años, podría seguir encerrado en su país, por lo menos por otros 50 años más, en caso de que se concrete su extradición a fin de año. En el país vecino, le esperan una condena de 17 años y otra posible sentencia de hasta 33 años, por una nueva causa.

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La situación procesal de Jarvis Chimenes Pavão, que se tornó bastante turbulenta especialmente desde el último año, podría agravarse aún más el próximo año, después de que sea extraditado al Brasil, tal como está estipulado hasta ahora.

Resulta que el Paraguay recibió un nuevo pedido de extradición emitido por el Juzgado Federal N° 7 de Porto Alegre, estado de Río Grande do Sul, a cargo de la jueza federal sustituta Karina da Silva Cordeiro.

Básicamente, la magistrada brasileña explicó en la fundamentación de su pedido que Jarvis seguía gerenciando el envío de cocaína desde Paraguay al Brasil, estando recluido en su celda vip de la penitenciaría nacional de Tacumbú.

El capo ocupó una habitación de lujo en el penal hasta finales de julio de 2016, cuando fueron descubiertos los extraordinarios privilegios con los que contaba. 

A raíz de este hecho, fue transferido al cuartel de la Agrupación Especializada de la Policía, situada al lado del principal establecimiento penitenciario del país y donde espera compurgar los ocho meses que le restan de su sentencia, que fue dictada luego de que fuera capturado en diciembre de 2009 en Yby Yaú, departamento de Concepción.

Es otra causa

El pedido de extradición emitido por la jueza federal de Porto Alegre es totalmente independiente al otro proceso de extradición que Jarvis ya tiene definido desde hace varios meses, pese a que su defensa en varias ocasiones intentó evitar que sea entregado al Brasil.

Por un lado, Pavão tiene que ir al Brasil a cumplir una sentencia de 17 años por tráfico de cocaína, en una causa generada en el Balneario Camboriú.

Es por esta causa que él espera la extradición.

Sin embargo, la nueva causa tramitada en Porto Alegre aún no tiene siquiera una condena, pero el castigo en dicho proceso podría ser mucho más elevado.

La jueza paraguaya Lici Sánchez, quien en la última semana visitó a Pavão en su lugar de encierro para una audiencia de identificación, explicó que Jarvis podría recibir una condena de hasta 50 años en su país, por esta nueva causa de Porto Alegre y que es totalmente independiente al proceso de Camboriú.

Como en Brasil las penas se acumulan, Jarvis tendría que pasar en prisión los 17 años de la condena ya firme, más los otros años que se le dieran en caso de que lo encuentren culpable del tráfico de cocaína a Porto Alegre.

Según la legislación brasileña, el capo podría recibir hasta 10 años por un tipo penal específico, más otros 15 por otra figura procesal y ocho años adicionales en caso de comprobarse la transnacionalidad de las operaciones ilícitas, lo que sumados podrían alcanzar 33 años.

Entonces, tras cumplir su condena en Paraguay, Pavão tendría que ir al Brasil a cumplir primero su condena de 17 años y después los otros 33 años que le pudieran dar.

La defensa de Jarvis Chimenes Pavão pidió a la jueza paraguaya Lici Sánchez que se asegure de que el capo no será castigado con la cadena perpetua o con la pena de muerte, que son las dos únicas figuras que podrían impedir una extradición al Brasil.

ileguizamon@abc.com.py