“Tortoleros” operan con indignante complacencia judicial

La recaptura del conocido jefe “tortolero” Khalil Merhi Sosa Otto (23) evidenció, una vez más, la fragilidad de nuestro sistema judicial, que alienta a las bandas criminales al premiar a los marginales con medidas alternativas a la prisión, que no son más que una licencia para seguir delinquiendo. Khalil había sido detenido por última vez hace apenas tres meses, por un golpe al diputado liberal Eulalio Morel, aunque también se recuperaron de su casa numerosas otras cosas robadas. Pero él mismo reveló esta vez que estuvo en prisión solo 24 días, gracias a una libertad bajo fianza que le concedió un juez. La gavilla que supuestamente comanda también fue desarticulada parcialmente, con el arresto de varios de sus miembros en distintos operativos, pero la mayoría de ellos ya está de vuelta operando en las calles.

https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/abccolor/NVR7L62PBJAQDO5OX5NF6UGKJY.jpg

Los policías actuaron en cumplimiento de una orden solicitada por la fiscala Marta Sandoval y firmada por el juez José Agustín Delmás, aunque tenía otro pedido de detención del fiscal Guillermo Zillich.

Entre algunas de las varias evidencias recuperadas de la casa del sospechoso figuran una notebook y sus accesorios robados el miércoles de tarde del estacionamiento de la farmacia Catedral, ubicado en España y Santa Ana, donde fue atacada la camioneta de Carla Eugenia Bosio González (34). También fueron rescatadas las pertenencias de Gabriela Mercedes Rejala Llanes (22), que fueron sustraídas de su vehículo, el 22 de abril pasado en la jurisdicción de la comisaría 7ª Metropolitana.

Últimas detenciones

La última detención de Khalil Merhi Sosa Otto data del 28 de febrero pasado, también en un allanamiento a su casa, por un golpe al diputado liberal Eulalio Morel. El robo ocurrió el 16 de febrero pasado, cuando el legislador dejó estacionado su vehículo en Pa’i Pérez casi Mariscal López de la capital.

En el mismo procedimiento, los policías de Robos y Hurtos recuperaron del poder del “sospechoso tortolero” varios bolsones de notebooks, producto de decenas de robos perpetrados por el marginal, así como otras importantes evidencias que no pudo justificar.

Incluso, el “tortolero” fue reconocido por un oficial inspector de Sanidad de la Policía, quien fue víctima del robo de un maletín con documentos, una notebook y su pistola 9 mm, en un golpe perpetrado el 18 de enero de este año en su consultorio en el barrio Jara de Asunción.

El 26 de febrero de 2010, agentes de la entonces Brigada Metropolitana de la Policía también allanaron la vivienda de Khalil Merhi Sosa Otto, en la zona conocida como Mundo Aparte, detrás del Centro de Emergencias Médicas, y lo detuvieron por un robo a Luis Saguier, asesor económico de la Cámara de Anunciantes del Paraguay.

Encerrado solo 24 días

El mismo Khalil admitió el jueves último, tras su detención, que estuvo solo 24 días en Tacumbú, pese a que fue arrestado en posesión de evidencias irrefutables y que fue identificado por varias víctimas.

Sin embargo, el marginal dijo que pudo conseguir medidas alternativas, que le otorgó el juez José Agustín Delmás. El magistrado aclaró que le concedió libertad bajo fianza, tras un periodo de prisión domiciliaria.

Su frondosa banda

De acuerdo con un registro que maneja la Policía, Khalil Merhi Sosa Otto es cabecilla de una frondosa banda de “tortoleros” que, solo en Asunción, perpetraba al menos 20 golpes por semana.

Los investigadores detallaron que otros conocidos “tortoleros” que integran la gavilla son José Gabriel Leguizamón Díaz (25), alias “La Vaca”, Francisco Javier Díaz Giménez (24) y Édgar Ramón Alvarenga Rotela (25), quienes ya fueron capturados juntos el 8 de setiembre de 2010 en una persecución en Fernando de la Mora. Se desplazaban en una camioneta Toyota RAV4 alquilada.

“La Vaca” fue uno de los delincuentes más buscados por un largo periodo, luego de ser filmado en plena acción en el estacionamiento del supermercado Los Jardines de Luque, el 22 de julio de 2010.

Otros presuntos integrantes del grupo son Marcos Antonio Villasboa Martínez (24) y su hermano Héctor Manuel Villasboa Martínez (22), quienes habían sido apresados luego de un golpe, también tras una persecución, el 22 de julio de 2011 en el barrio San Rafael de Lambaré. Junto a los hermanos, había sido arrestado otra vez Francisco Javier Díaz Giménez (24).

El 4 de abril de 2012, Carlos Alberto López Caballero, alias “Chupa” (26), el mismo José Gabriel Leguizamón Díaz (25), alias “La Vaca”, y otra vez Héctor Manuel Villasboa Martínez (22), cayeron en Mariano Roque Alonso, tras una persecución y balacera que se inició en Luque, donde materializaron un golpe.

Estructura y organización

La juvenil organización criminal supuestamente dirigida por Khalil Merhi Sosa Otto opera generalmente en vehículos lujosos para no levantar sospechas o despistar a la Policía.

El marginal, por ejemplo, acostumbra usar para sus golpes una camioneta Kia Sorento gris, que ya fue identificada en varios ilícitos, posteriormente requisada y finalmente liberada por fiscales o jueces.

La misma banda también utilizaba un automóvil Subaru Impreza azul y un Toyota Platz gris, incautados de la casa de Khalil e identificados también en numerosos golpes.

Sin embargo, la mayoría de las veces, los marginales prefieren alquilar camionetas, usualmente Mercedes Benz ML o Toyota RAV4, para hacer sus recorridos y asestar golpes. Tras reducir los objetos robados, devuelven los rodados y se deshacen de evidencias, burlando así a la Policía.

Reproche de jefes policiales

El comisario general inspector Alberto Cáceres Santacruz, director de Apoyo Técnico de la Policía, y el subcomisario Tomás Paredes Palma, jefe de Robos y Hurtos, hicieron sentir ante los medios de prensa su indignación por los sugestivos fallos de jueces, que favorecen con medidas alternativas a estos delincuentes.

Los uniformados se quejaron de que la Policía hace un gran esfuerzo para detenerlos, pero que las autoridades judiciales desperdician el trabajo de los investigadores.