Un disparo a quemarropa cambió destino del país

Viernes 15 de junio de 2012. Una “simple” orden de allanamiento en una propiedad invadida de Curuguaty desató la peor crisis política del país, tras el Marzo Paraguayo de 1999. Un campesino disparó a matar al subcomisario Erven Lovera, jefe del (GEO) y quien tenía la misión de desalojar a los “sintierras”. Pero la violencia con la que recibieron a los policías inició un proceso histórico, que derivó en el juicio político al presidente Lugo, su destitución y la asunción de Federico Franco.

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Pero el grupo de invasores estaba preparado para resistir, hasta vencer o morir. Tras un inútil diálogo, se desató la masacre, con disparos incesantes que segaron la vida de 17 compatriotas.

El campesino que inició la balacera, tal vez, nunca se imaginaría que al accionar el gatillo de su arma provocaría el inicio de un traumático e histórico proceso de cambio político, que comenzó con los severos cuestionamientos al presidente Fernando Lugo.

Para colmo, el Mandatario “premió” con la comandancia de la Policía, solo 24 horas después de la matanza, al comisario Arnaldo Sanabria, el mismo que estuvo en el procedimiento en Curuguaty.

Ese disparo del campesino, que a su vez generó repetidas detonaciones de las armas de los policías y arrojó un tendal de cadáveres, fue el comienzo de una nueva era en Paraguay. En Curuguaty empezó a morir el proceso político que regía hace cuatro años, y que finalmente se consumó exactamente una semana después en el Congreso Nacional, en Asunción.

Mientras las familias de los caídos siguen llorando a los 6 policías y 11 campesinos, el pueblo paraguayo hoy tiene un nuevo presidente, Federico Franco, surgido fortuitamente tras el derramamiento de sangre inocente y el quiebre de un proceso de “cambio” plagado de cuestionamientos.

Ahora, el mantenimiento de la seguridad interna será determinante para sostener la democracia, que lucha por consolidarse en Paraguay.

Durante la fatídica mañana aparte del subcomisario Erven Lovera Ortiz, también fueron asesinados el subjefe del Grupo Especial de Operaciones (GEO), oficial inspector Osvaldo Aníbal Sánchez, y los suboficiales Jorge Rojas, Wilson David Cantero González, Derlis Benítez y Juan Gabriel Godoy Martínez, mientras que una decena de uniformados resultaron heridos de gravedad. Todos ellos fueron alcanzados con disparos de escopeta de diferentes calibres. En tanto que once labriegos que participaron del enfrentamiento también fallecieron en el sitio.