Record woman

Lady Gaga es la mujer del momento. Ganar el Óscar a la mejor canción original por Shallow la convirtió en una record woman, al ser la primera artista en lograr cuatro de los premios más importantes en un mismo año. También es la segunda mujer en obtener este premio, además del Globo de Oro, Grammy y Bafta, después de Audrey Hepbrun.

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La guinda de la torta en la carrera artística de Lay Gaga fue el Óscar a la mejor canción original por su potente balada Shallow en Nace una estrella. Antes de aceptar el premio, en el Teatro Dolby, Gaga cantó con su coprotagonista Bradley Cooper. En el escenario no ocultó las lágrimas.

“No hay una sola persona en el planeta que pueda haber cantado esta canción conmigo, sino tú. Gracias por creer en nosotros”, le dijo a Cooper, quien también dirigió la película, la última remake del clásico de Hollywood, de 1937, consigna la agencia AFP.

No rendirse

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El reporte agrega que la cantante –también nominada a mejor actriz– ofreció luego un mensaje a los aspirantes a artistas como su personaje en la película, Ally, quien obtiene su gran oportunidad cuando conoce al roquero Jackson, interpretado por Cooper.

“Este es un trabajo duro. He trabajado durante mucho tiempo y no se trata de ganar, sino de no rendirse. Si tienes un sueño, lucha por él”, instó Gaga a la audiencia. “Hay una disciplina para la pasión y no se trata de cuántas veces te rechazan, o caes o golpean. Se trata de cuántas veces te levantas, eres valiente y sigues adelante”.

La canción Shallow se impuso a las nominadas por la taquillera película de superhéroes Pantera negra, el documental RBG; el filme de los hermanos Coen, La balada de Buster Scruggs, y la remake de Disney, El regreso de Mary Poppins.

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Cómplices

En su recital previo a la premiación, Lady Gaga y Bradley Cooper evidenciaron la profunda complicidad que existe entre ambos. Todo el público y la teleaudiencia fueron testigos de tal interpretación a dúo sobre el escenario del Teatro Dolby de Los Ángeles.

En uno de los momentos más especiales de la velada, los intérpretes de Nace una estrella trasladaron a la noche de los Óscar la grandísima complicidad de la que ya hicieron gala en la película, la que fue recompensada por el público con un grandísimo aplauso. Sin embargo, Lady Gaga y Cooper se olvidaron de todo lo que les rodeaba y solo tuvieron ojos el uno para el otro, con una puesta en escena perfectamente estudiada. Una complicidad que acabó con ambos actores sentados al piano que tocaba la cantante en los últimos acordes, mejilla contra mejilla, ojos cerrados y una expresión dulce que se metió a los asistentes en el bolsillo. Shallow había comenzado solo con unos acordes de guitarra mientras Cooper y Lady Gaga subían al escenario, desde el patio de butacas, tomados de la mano. Lady Gaga –quien lucía un modelo inspirado en el cine clásico, firmado por Alexander McQueen, en negro y con volumen estructurado en la cintura– se situó de pie junto al piano mientras miraba a Cooper, quien comenzaba a cantar la canción candidata al Óscar. Al actor y director, Lady Gaga le relevó que, con gestos delicados, se sentó tras un precioso piano en madera clara que relucía bajo los focos del escenario, y con una voz poderosa y aterciopelada centró la mirada de todo el auditorio, pero sus ojos seguían clavados en Cooper. Una actuación muy dulce que sirvió como celebración anticipada del Óscar a la mejor canción que, unos minutos después, como señalaban todas las quinielas, fue a para a Shallow.

Lady Gaga subió al escenario rodeada del resto de los compositores y, presa de la emoción, no paró de llorar al agradecer este tremendo honor.

Más tarde esa noche

Unas horas más tarde, la ganadora volvía a dar que hablar. Un reporte atribuido a la agencia EFE habla de que Madonna y Lady Gaga han puesto fin de manera pública a años de rivalidad a través de una imagen que se volvió viral en las redes y para la que ambas posaron juntas en la fiesta posterior a la entrega de los Óscar que organizó “la ambición rubia”. Auspiciada por la revista Time, la fotografía presenta a ambas artistas en actitud cariñosa, tumbadas sobre sábanas blancas; el mismo color del vestido de la anfitriona, que rodea con su mano la mejilla de la reciente ganadora del Óscar a la mejor canción, pertrechada esta con el traje negro de la gala y aferrada a su estatuilla dorada. “No se metan con las chicas italianas”, reza el texto con el que Madonna ha acompañado esta imagen en su perfil en redes sociales, que han entrado en ebullición ante un reencuentro muy esperado, que pone fin a ocho años de supuesto enfrentamiento.

Las hostilidades comenzaron en el 2011, tras la publicación de Born this way, de Lady Gaga, especialmente tras el lanzamiento del sencillo título del álbum, con un pasaje que recordaba mucho a Express yourself de la “reina del pop”, y de un videoclip que reforzaba esta impresión, al reproducir una estética similar a la de Madonna en los años 80.

Preguntada por el tema, esta señaló que encontraba reduccionista, lo que para la autora de la canción era un homenaje a su referente musical. Los cruces de reproches velados se repitieron con el transcurrir de los años en una polémica a la que echó más combustible Elton John, amigo íntimo de Lady Gaga, quien aludió, por ejemplo, al supuesto y reiterado uso del falso directo en las actuaciones de Madonna. Mientras en redes unos celebran la paz entre ambas, otros ponen el acento en que este reencuentro se produzca justo en la noche en que una brilló por su premio y en el mismo año en el que la otra debe lanzar y promocionar un nuevo álbum.

mescurra@abc.com.py Con información de las agencias EFE y AFP Fotos Agencias EFE y AFP

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