La lesión de un sueño

La vida nos da algunas cosas y nos quita otras. A Marcelo Carrizo le dio la oportunidad de realizar en nuestro país su sueño de ser una gran estrella de fútbol y luego una lesión le arrancó todo lo que había conseguido.

Esta es la historia de alguien que desde chico soñó con pisar los grandes estadios de fútbol y no sólo como aficionado, sino como un protagonista de los mejores encuentros. Se llama Marcelo Carrizo (20), empezó su carrera deportiva en “Sport Club Quiroga”, de su país natal, Argentina. Allí pasó por las categorías inferiores hasta su debut en primera cuando apenas tenía 15 años.Por su actuación en un torneo en el cual participó con la selección de San Rafael (Mendoza), recibió ofertas para jugar en Boca Juniors y Libertad. En el primero no tuvo mucha suerte y al segundo no podía viajar por la documentación, tardaría mucho tiempo y no se imaginó que en nuestro país lo esperarían tanto.

Pero así fue, un año después del torneo en el que lo vieron empresarios de Paraguay Soccer, pudo realizar el sueño de una transferencia internacional y más allá de todo lo que implicaría para él abandonar su familia, su tierra y amigos, aceptó el desafío de luchar por lo que siempre quizo.

Cuando llegó, integró el plantel sub-18 y con ese equipo obtuvo el título de campeones del torneo clausura y absoluto del 2003, el año siguiente, ya en la sub-20, también el título clausura, pero no se pudo conseguir el absoluto. En el 2004, pasó al equipo principal del club y jugó todo el año en la categoría reserva.

Desgraciadamente, a fines de 2004 la seguidilla de partidos le pasó factura y le diagnosticaron “pubalgia” que es una lesión de los aductores producida por el sobreuso físico, es usual en corredores de largas distancias y futbolistas.
El dolor se presenta esencialmente como una molestia, que se instala en forma progresiva en el transcurso de semanas o meses. Luego se vuelve constante durante el ejercicio, persistiendo en ciertas actividades de la vida cotidiana. Finamente, está presente en todos los movimientos.

Hay varias alternativas de tratamientos a seguir, pero es inútil insistir en jugar si la molestia está presente. Por todo esto, Marcelo decidió volver a su país, continuar ahí su recuperación y seguir soñando con ser una gran figura de fútbol. A ocho meses de su partida, asegura que no está lejos de su regreso a las canchas.

Mientras, se comunica por internet con los amigos que tiene en muestro país, y recuerda con gran cariño todos los momentos lindos que pudo vivir gracias al fútbol paraguayo, los lugares y todas las personas que conoció y que espera volver a ver pronto.
PUBLICIDAD

Te puede interesar

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD