Crecida: Sin planificación para desplazados

La crecida del río Paraguay del año pasado motivó el desplazamiento de varios pobladores de zonas ribereñas, inclusive a lugares prohibidos. A un año, la SEN admite que esto ocurrió por falta de planificación y asegura que esta situación no se repetirá.

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El año pasado a estas alturas el río alcanzaba un pico máximo de 7,38 metros, lo que motivó la movilización de las autoridades nacionales, con una millonaria inversión en ayuda humanitaria a raíz de la declaración de emergencia en varios departamentos.

Se estima que cerca de 300.000 familias de zonas ribereñas quedaron desplazadas porque sus viviendas quedaron literalmente bajo agua. Pese a que se contaba con lugares para albergar a los damnificados, éstos, en muchos casos, optaron por construir viviendas provisorias en lugares no permitidos como ser veredas, paseos centrales, plazas e incluso en la propia calle.

De esta manera, la problemática de los damnificados tuvo también afectados indirectos, que fueron los vecinos de barrios que expresaban su descontento por la “invasión” de dichos espacios públicos, creando un clima de tensión que se extendió por varios meses.

Nosotros tenemos lecciones aprendidas del año pasado. Faltó orden y preparación; entonces, eso es lo que queremos evitar que vuelva a ocurrir”, reconoció el jefe de operaciones de la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN), Aldo Zaldívar.

El directivo hizo esta afirmación al ser abordado sobre los trabajos que prevén para este año ya que el río Paraguay, una vez más va ganando terreno, con crecidas características de la época que esta semana ya alcanzaron 4,50 metros, nivel en el que entra en vigencia la alerta amarilla.

Sin embargo, dijo que pese a esta situación, hasta el momento la actividad operativa corresponde aún al municipio capitalino (a través de Comueda), pues la cantidad de familias afectadas (el último conteo de la Municipalidad de Asunción habla de 539 familias) aún no amerita que la SEN intervenga directamente, en el sentido que la atención del municipio no está sobrepasada.

Agregó que se encuentran acompañando con trabajos de planificación, preparación y logística. “Ya estuvimos planificando los lugares de albergue y la recomendación que damos es la no presencia de más familias apostadas en veredas, calles y paseos centrales. Por eso, estamos preparándonos para poder recibir en lugares puntuales a las familias desplazadas”, puntualizó.

Los albergues que están siendo alistados, al igual que el año pasado, son el predio de la Primera División de Infantería, el refugio de la SEN en el Bañado Tacumbú, el refugio San Felipe, el predio de Copaco de zona Botánico, y el Regimiento de Caballería Nº 4 (RC4) de Viñas Cué.

Remarcó que para este año, gracias a los planes que impulsan, “la diferencia va a ser que no se encontrarán apostadas en las calles a las personas”.

Enfatizó que todos estos trabajos son programados pese a que los últimos reportes que el ministro de la SEN, Joaquín Roa, pudo recabar de las instituciones técnicas con respecto al nivel del río, es que en esta oportunidad el río estará muy por debajo del pico de 7,38 metros que alcanzó el año pasado. “La estimación que nos dan esas instituciones es que se puede llegar a 5,50 m aproximadamente. Estaríamos a un metro más de lo que estamos ahora, pero de ninguna manera va a llegar al nivel del año pasado”, sentenció.