Desde Buen Pastor hasta Miami

No sólo los amotinamientos son noticia en la cárcel de mujeres del Buen Pastor: en noviembre, 20 reclusas se convirtieron en chefs profesionales. Ocho de ellas elaboran pan dulce y ya lo exportaron incluso a Miami, EE.UU.

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Con una producción diaria de 50 kilos, internas del penal del Buen Pastor trabajan en la elaboración de pan dulce con motivo de las fiestas de fin de año. Lo hacen pese a falencias en la cocina del penal de mujeres, donde el horno industrial está averiado, por lo que los pan dulces son horneados en cocinas a gas, dificultando la producción en cantidad.

Pese a todas las dificultades, lograron que 30 de éstos fueran incluso exportados a Miami, Florida (Estados Unidos). Fue en el marco del Plan de Reforma Penitenciaria, impulsado por el Ministerio de Justicia. La producción está a cargo de ocho de las 20 reclusas que recibieron el certificado de chefs profesionales en el curso de “Pastelería y cocina profesional”, dictado por el instituto gastronómico IGA, en noviembre pasado.

“Cuando terminó el curso, las internas procedieron a la elaboración de pan dulce, que fue exportado a Miami, pero afortunadamente también en el mercado local posee gran demanda, llegando a una producción de 50 kilos por día”, informó Cecilia Miranda, directora de Bienestar Penitenciario y Reinserción Social del Ministerio de Justicia. Tres de las “panaderas del Buen Pastor”: Elba Flores, Mirna Ferreira y Alejandra Neira admitieron, sin embargo, que resulta dificultoso trabajar sin el horno. Revelaron además que necesitan una heladera y un 'visicooler' para los productos terminados.

Actualmente trabajan en la elaboración de pan dulces para un hogar de niños en Ciudad del Este, con mano de obra gratis. Además, informaron que 60 de los pan dulces elaborados fueron vendidos para funcionarios de la cartera de Justicia.

El pan dulce gourmet está a G. 50.000 el kilo; tiene avellanas, uvas pasas, frutas abrillantadas, con una mezcla de jalea de naranja y otros ingredientes. Admitieron que el problema es el mercado para la venta, ya que por su condición es difícil ser reconocidas e incluso consideran que pueden incluso ser marginadas. “Por el momento, ganancias no vemos. Todo invertimos en la compra de insumos”, admite una de ellas.

En la actualidad, el Correccional para Mujeres “Buen Pastor” alberga a 478 mujeres. Si bien las trabajadoras que actualmente se dedican a esta loable actividad representan apenas un ínfimo porcentaje del total, esto vale como un símbolo de los esfuerzos de reinserción que el Gobierno -asegura- pone en práctica para los privados de su libertad.