Explicó que va a ser difícil y va a formar parte de un largo proceso el hecho de cambiar la mentalidad y las prácticas de la gente al referirse al sector de personas con discapacidad, pero que es urgente que las carteras del Estado, que tienen total injerencia en el tema, lo hagan y lo enseñen. Para algunos puede ser “tedioso” utilizar el lenguaje inclusivo, pero lo cierto es que se trata de algo que está siendo aplicado en todos los países medianamente desarrollados, explica Martínez. Es importante conocer la utilidad de este lenguaje, dice Martínez, para poder entender realmente su importancia.
¿Para qué? Es la pregunta que casi siempre se le hace cuando se empieza hablar del tema. El experto y psicólogo recuerda entonces la explicación que la mencionada organización brindó: señalar al sector primeramente como “persona” y no personalizar su enfermedad (por ejemplo, decir ‘ciego’, ‘mudo’) quiere decir que es alguien como cualquiera del resto, solamente que con una barrera que debe ser eliminada y que no precisamente tiene que ver con que algo esté “mal” con ella, sino porque el entorno no tiene en cuenta su discapacidad, para entonces eliminar esa dificultad, explicó.
Dio un ejemplo muy concreto: si una persona con discapacidad visual va a una charla en la que el orador habla a través de un micrófono, éste debe pronunciar primeramente algunas palabras sin los amplificadores, de tal manera a que se sepa de dónde proviene el sonido y así podrá prestar mayor atención, antes de que las palabras se dispersen por los altavoces y descoloquen a aquellos que tienen esa discapacidad. Es decir, son pequeños detalles que no cuestan nada hacer, pero que vuelven el mundo de estas personas un lugar mejor para vivir.
Esta es solamente una de las 37 recomendaciones que la Organización de las Naciones Unidas ha hecho a Paraguay en materia de derechos humanos de personas con discapacidad. El plazo para que todo esto se cumpla es octubre de 2018; sin embargo, Martínez estima que esto no será posible, teniendo en cuenta que los consejos del citado organismo ya se hicieron en abril de 2013 y que desde esa fecha hasta hoy se ha avanzado solamente en cuatro puntos. “Si seguimos a este ritmo, dudo mucho que podamos llegar a lo que se recomienda”, reflexionó.
De tal manera a colaborar con el proceso, la asociación Tesape’a Paraguay ha lanzado un material en que sintetiza todo un protocolo para personas con discapacidad y en que especifica el lenguaje inclusivo y los errores más comunes. Quienes quieran conseguir dicho material deben comunicarse al teléfono (021) 201-070, o bien, acercarse a la asociación en el horario de 08:00 a 15:00 (Acá Carayá 508 casi 25 de Mayo, Asunción).
Recordemos algunas expresiones y la forma correcta de decirlas, según organizaciones internacionales:
- Es incorrecto decir 'discapacitado', 'deficiente', 'enfermo', 'incapacitado' o 'persona diferente'. En este caso, se utiliza “persona con discapacidad”.
- Es incorrecto decir 'lisiado', 'minusválido', 'inválido', 'paralítico', 'mutilado', 'cojo' o 'tullido'. En este caso se habla de una “persona con discapacidad física”.
- No es correcto decir 'mongólico', 'retardado' o 'retardado mental'. Se usa mejor “persona con discapacidad intelectual”.
- Es preferible decir “lengua de señas” o “comunicación que utilizan las personas sordas y las personas oyentes con las personas sordas”, en lugar de “lenguaje de señas”.
- No se debe hablar de “defecto de nacimiento”, sino de “discapacidad congénita” o de una “persona con discapacidad congénita”.
- “Relegado a una silla de ruedas” o “confinado a una silla de ruedas” es otro abuso que se escucha especialmente en los medios de comunicación. Se debe decir “persona que usa silla de ruedas” o “que se traslada en silla de ruedas”.
- Las palabras “insano”, “demente”, “loco”, “trastornado” o “esquizofrénico” son incorrectas. Se debe decir “persona con discapacidad psiquiátrica”, “persona con discapacidad de causa psíquica” o “persona con esquizofrenia”.
- “Anormal” es otro término común pero incorrecto, cuando debería hablarse de “persona con discapacidad” y especificar luego de qué tipo.
- El “sordo”, el “sordito” o “sordomudo” tampoco son expresiones aceptadas. Se debería decir “persona con discapacidad auditiva” o “persona sorda”.
