El deseo testamentario, cumplido

Fue el final de la historia. Luego de cumplirse con los trámites legales pertinentes, los restos del escritor Augusto Roa Bastos descansan desde ayer en el panteón familiar del cementerio de la Recoleta junto a sus padres Lucía Bastos y Lucio Roa. Se cumplió así el deseo testamentario de que su cuerpo sea cremado y sus cenizas depositadas junto a sus progenitores.


El testamento de Roa Bastos, escrito en Toulouse, Francia, en 1991, inicialmente generó controversias, pero fue cumplido a cabalidad ayer en la lluviosa mañana por sus cinco hijos, Mirta Roa Mascheroni, Carlos Roa Mascheroni, Francisco, Silvia y Aliria Roa Giménez, además de Rosa Roa Bastos de Escalada.

El texto íntegro del testamento así como la "Carta abierta al pueblo paraguayo" pueden ser leídos en internet en www.abc.com.py y reflejan el sentir y el pensar de nuestro máximo escritor, nacido el 13 de junio de 1917 y fallecido el 26 de abril, en Asunción.

Mirta habló con la prensa una vez cumplida la ceremonia, pues ante la falta de seguridad reinante incluso en los camposantos, los familiares y la funeraria de Memorial resolvieron empotrar la urna con las cenizas en la pared, además de agregarle una reja bien cementada. Anteriormente ya fue robada de ahí una placa de bronce y una bala de igual material.

La hija mayor de Roa Bastos comentó que estaban cumpliendo el expreso deseo de su padre, además de confirmar que todas las cenizas están contenidas en la urna, con excepción de una mínima porción para un relicario.

Sobre los derechos autorales de las obras del escritor, explicó que son los cinco hijos los herederos juntamente con Carmen Balsells.

Para hoy está prevista la partida de Mirta a Venezuela, mientras su hermano lo hará en pocos días más. Los otros tres hijos con Iris Giménez, Francisco, Silvia y Aliria, retornan mañana a Francia.
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