Los manifestantes le exigen su renuncia al cargo.
La confianza pública en el gobierno de Netanyahu se ha visto minada por una reciente ola de decretos de emergencia contradictorios que abren, cierran y reabren servicios, como restaurantes, playas públicas y gimnasios.
Las protestas contra las consecuencias económicas de la pandemia se han extendido por todo el país.
Israel sigue en una fuerte segunda ola de coronavirus desde fines de mayo. Desde entonces, no baja del entorno de los 1.500 positivos diarios, que en los últimos días volvió a superar los 2.000. Desde el inicio de la pandemia en marzo, el país registra más de 110.000 casos y 884 fallecidos.
Pese a que la curva no disminuye, las autoridades han evitado por ahora volver al confinamiento, pero no descartan imponer restricciones más duras ante las importantes festividades judías de septiembre y octubre.
