Preocupa extensión del trabajo infantil

MADRID (EFE). La pérdida de empleos y de horas de trabajo en muchas familias durante el primer año de pandemia y el cierre de las escuelas han contribuido a la extensión del trabajo infantil, que atrapa a 160 millones de niños en el mundo, especialmente en América Latina y El Caribe, según la ONU, una cifra que aleja el objetivo de erradicarlo en 2025.

Niños estudian en el Centro de Erradicación de Trabajo Infantil, en Ecuador. (EFE)
Niños estudian en el Centro de Erradicación de Trabajo Infantil, en Ecuador.EFE

En el Día Mundial contra el Trabajo Infantil, las entidades sociales plantean la necesidad y urgencia de actuar para poner en marcha medidas que corrijan las debilidades identificadas en la protección de los niños.

Los mayores niveles de pobreza instalados en muchas familias por el covid-19 han favorecido el aumento del trabajo infantil y, en particular, del trabajo infantil peligroso, alerta Naciones Unidas.

El trabajo infantil aumentó por primera vez en 20 años y la pandemia amenaza con abocar el trabajo infantil a nueve millones más de niños para 2022, advierte Naciones Unidas. Para erradicarlo en 2025, el progreso global tendría que ser casi 18 veces más rápido que en las últimas dos décadas.

Según Unicef y de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), los mayores aumentos de casos se registran entre niños de 5 a 11 años -16,8 millones más que en 2016- y suponen más de la mitad de la cifra total de menores.

Sin medidas adecuadas, dentro de cuatro años habrá unos 140 millones de niños trabajando, teniendo en cuenta la velocidad de los cambios entre 2008 y 2016.