"Nos hemos congregado hoy con el profundo sentimiento de dolor, en memoria a las víctimas del genocidio de Srebrenica, una tragedia que destrozó familias, comunidades, y la propia humanidad", dijo Costa en un discurso en el centro memorial Srebrenica-Potocari.
Hoy se cumple el 30 aniversario del inicio de la matanza a manos de tropas serbobosnias de más de 8.300 civiles bosnio-musulmanes refugiados en la entonces "Zona protegida por la ONU" de Srebrenica.
"Todos compartimos vuestro dolor. Prometemos guardar para siempre la memoria de las víctimas", aseguró el portugués.
Destacó que en Europa, como tampoco en ningún otro sitio, no debe haber lugar para la negación de este genocidio, para el revisionismo o la glorificación de los criminales de guerra.
"La negación de estos horrores envenena nuestro futuro. Nuestro deber es enfrentar la verdad en su totalidad. Es el primer paso para asegurar que este tipo de crímenes no vuelvan a ocurrir", subrayó Costa, en clara referencia a Serbia y las partes serbias de Bosnia, que siguen negando lo sucedido hace tres décadas.
El dolor y las memorias llevan en sí, según dijo, también la esperanza de un nuevo comienzo, un futuro mejor, con "la promesa de la UE a Bosnia-Herzegovina sobre un camino de la guerra y el genocidio hacia la paz y la prosperidad", un camino que lleva al país balcánico, ahora candidato, a llegar a formar parte de la UE.
"Nosotros creemos que el lugar de Bosnia-Herzegovina está en la UE", aseguró el presidente del Consejo Europeo, y prometió apoyo al país balcánico en ese camino.
Por su parte, la eurocomisaria de Ampliación, Marta Kos, dijo en su discurso que Srebrenica sigue siendo una "profunda cicatriz" en la historia europea.
"Srebrenica ocurrió durante mi vida, cerca de nosotros. Nos recuerda que la gente está dispuesta a hacer lo impensable y que el odio y la deshumanización pueden conducir a los crímenes más graves", advirtió la eslovena.
"Es nuestro deber recordar, oponernos al odio, las divisiones, a la negación del genocidio y la glorificación de los criminales de guerra", concluyó.
Más de 1.500 personas, incluidos altos representantes de muchos países, se congregaron hoy en Srebrenica para conmemorar el 30 aniversario del mayor crimen cometido hasta entonces en Europa después de la Segunda Guerra Mundial.