Kenia:Save the Children alerta de desnutrición infantil en Turkana por sequía y cocodrilos

Nairobi, 18 sep (EFE).- La organización Save the Children alerta de que cientos de niños del condado de Turkana (norte de Kenia) sufren de desnutrición aguda agravada por la sequía, los ataques de cocodrilos que limitan la pesca, plagas de langostas y recortes en la ayuda humanitaria, según informó este jueves en un comunicado.

La organización explicó que su Unidad de Salud de Emergencia (EHU, en inglés), desplegada junto al Ministerio de Salud de Kenia, examinó entre julio y agosto pasado a 2.780 menores, de los cuales 990 —uno de cada tres— presentaban desnutrición aguda.

La ONG indicó que en Turkana, el 70 % de la población no recibe suficiente alimento, lo que afecta a unos 87.000 niños menores de cinco años y a 36.000 mujeres embarazadas o lactantes que necesitan tratamiento.

“Durante nuestra primera ronda de clínicas móviles, me sorprendió y entristeció ver tantos niños y mujeres embarazadas o lactantes sufriendo hambre y desnutrición. Muchos padres nos dijeron que, con suerte, logran dar a sus hijos una taza de maíz al día, o que sobreviven a base de frutos silvestres”, afirmó la responsable clínica de la EHU, Alice Oyuko-Awuor, en el documento.

El análisis de la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria en Fases (IPC) indica que, para enero de 2026, el número de personas con altos niveles de inseguridad alimentaria aguda en Kenia aumentará un 16 %, pasando de 1,8 millones a más de 2 millones.

De ellas, unas 179.000 afrontarán niveles de emergencia, principalmente en los áridos condados de Turkana, Baringo, Mandera y Marsabit.

Una madre de 27 años, llamada Dinah, relató a Save the Children que algunos días no puede dar de comer a sus gemelos por la falta de pescado en el lago Turkana, donde el aumento del nivel del agua y los ataques de cocodrilos redujeron la actividad.

Por su parte, Josephine, de 32 años y embarazada de siete meses, dijo que sobrevive vendiendo carbón vegetal mientras su marido, pescador, regresa a menudo con las manos vacías.

“En el pasado, cuando había sequía, las organizaciones ayudaban. Ahora la sequía volvió, pero dejaron de hacerlo por los recortes”, señaló.

El director de Save the Children en Kenia y Madagascar, Jib Pornpun Rabiltossaporn, alertó que los recientes brotes de langostas redujeron drásticamente la vegetación, lo que obligó a los animales a alimentarse de excrementos de langosta, cosa que ha provocado enfermedades y muertes de ganado.

“Para los pescadores, el aumento del nivel del lago y los ataques de cocodrilos redujeron la pesca, erosionando los ingresos y la disponibilidad de alimentos”, añadió.

En julio, Save the Children desplegó su Unidad de Salud de Emergencia para colaborar con equipos locales y el Ministerio de Salud en el establecimiento de 25 centros de salud y nutrición para brindar servicios a niños y adultos en las zonas de mayor riesgo.

Save the Children trabaja en Kenia desde 1950 y, en 2024, atendió a casi 700.000 personas, incluidos unos 455.000 niños.

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