Guardacostas chinos expulsan a un pesquero nipón de las Senkaku y Japón denuncia intrusión

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Pekín/Tokio, 2 dic (EFE).- La Guardia Costera china afirmó este martes que expulsó a un barco pesquero japonés al que acusó de entrar "ilegalmente" en aguas próximas a las islas Diaoyu, conocidas como Senkaku en Japón pero reclamadas por Pekín, mientras la Guardia Costera nipona dijo que los guardacostas chinos violaron sus aguas territoriales con la intrusión de dos patrulleros.

El portavoz del cuerpo chino, Liu Dejun, indicó en un comunicado en WeChat -semejante a Whatsapp, censurado en China- que los guardacostas "adoptaron las medidas de control necesarias conforme a la ley" y ordenaron al barco nipón Zuiho-maru que se alejara del área, al tiempo que reiteraron que el archipiélago constituye "territorio inherente de China".

Liu instó además a Japón a "detener de inmediato todas las actividades de infracción y provocación" en la zona, y aseguró que la Guardia Costera continuará realizando "operaciones de aplicación de la ley para la defensa de derechos" en torno a las islas, en un nuevo episodio de fricción en torno al archipiélago administrado por Tokio.

Por su parte, la Guardia Costera japonesa informó de la incursión de dos patrulleros de los guardacostas chinos en aguas de las Senkaku, en el primer incidente de este tipo desde el pasado 16 de noviembre.

Los navíos, equipados con cañones automáticos, entraron en aguas japonesas alrededor de las 2:25 hora local (17:35 GMT del lunes) y navegaron hacia un pesquero japonés, tras lo que un buque de la Guardia Costera nipona les exigió que abandonaran el lugar.

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Los navíos chinos procedieron a marcharse algo más de dos horas después, según el comunicado.

Otros dos buques chinos con cañones automáticos fueron avistados justo fuera de las aguas territoriales, según detalles del incidente recogidos por la agencia japonesa de noticias Kyodo.

El incidente se produce en plena escalada de tensión entre Tokio y Pekín a raíz de unas declaraciones recientes de la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, quien afirmó en el Parlamento que un ataque chino a Taiwán podría justificar la intervención de las Fuerzas de Autodefensa.

China respondió con fuertes críticas, medidas de coerción económica y advertencias diplomáticas.

En los últimos años, Pekín ha otorgado a sus guardacostas nuevas capacidades, incluyendo la autoridad para detener barcos extranjeros sospechosos de ingresar ilegalmente en sus aguas territoriales, en un marco de crecientes tensiones territoriales con socios de Estados Unidos como Japón o Filipinas.