Según el Centro de Gestión de Desastres de Sri Lanka (DMC) más de 200.000 personas continúan desplazadas en refugios temporales, mientras que al menos 20.000 viviendas han resultado dañadas o completamente destruidas.
“Mi casa quedó completamente bajo el agua. Los equipos de rescate tardaron días en llegar y ni siquiera tenemos agua potable”, explicó a EFE Anjana Jayathilaka, una de las afectadas que lo ha perdido todo a causa de las inundaciones.
Los daños a viviendas e infraestructuras vitales, junto con la interrupción de servicios esenciales, han provocado desplazamientos generalizados y aumentaron el riesgo de brotes de enfermedades, desnutrición y condiciones de vida inseguras, informó Unicef en un comunicado emitido este martes.
El acceso al agua potable sigue siendo una preocupación grave, donde en varias zonas el suministro es limitado o incluso inexistente.
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Entre las 1,4 millones de personas afectadas en el país, Unicef advierte de que más de 275.000 son niños, una cifra que podría ser aún mayor debido a las interrupciones en las comunicaciones y al bloqueo de numerosas vías de acceso.
“Los niños necesitan ayuda urgente. Es una carrera contrarreloj para llegar a las familias más vulnerables que necesitan urgentemente servicios vitales”, declaró Emma Brigham, representante de Unicef en Sri Lanka. “Y aunque el ciclón ya haya pasado, las consecuencias aún no han pasado”, añadió.
El ya frágil sistema de salud de Sri Lanka se encuentra bajo una grave presión señalando que varios hospitales de distrito permanecen inundados y reciben suministros limitados, mientras que los pacientes en estado crítico son trasladados por aire a instalaciones operativas.
El Departamento de Meteorología del país insular alertó este martes de nuevas lluvias en las provincias del norte y del sur y advirtió que las precipitaciones continuarán durante el miércoles, por lo que pidió a la población extremar las precauciones ante los fuertes vientos temporales y la actividad eléctrica asociada a las tormentas.
El flujo de ayuda humanitaria internacional hacia Sri Lanka se ha intensificado en los últimos días. La India, Estados Unidos, Rusia, Australia, Nepal, Pakistán y Maldivas han enviado suministros, asistencia logística y apoyo financiero, mientras organismos internacionales coordinan la ayuda para respaldar la recuperación de las comunidades afectadas.
El ciclón Diwath se enmarca en una de las peores temporadas de tormentas tropicales que ha afrontado el sur y este de Asia en décadas.
El temporal fue el resultado de la coincidencia de hasta tres ciclones en la región. Indonesia y Tailandia, junto con Sri Lanka, acumulan ya alrededor de 1.300 muertos y centenares de desaparecidos por los efectos de las fuertes lluvias.
La India, Estados Unidos, Rusia, Australia, Nepal, Pakistán y Maldivas han enviado suministros, asistencia logística y apoyo financiero para respaldar la recuperación de las comunidades afectadas.
