"Nuestras cadenas de suministro comercial y energético también atraviesan esta geografía. Cualquier interrupción importante tiene graves consecuencias para la economía india", afirmó el Ministerio de Asuntos Exteriores de la India en un comunicado este martes.
La navegación a través del estrecho de Ormuz se ha detenido casi por completo tras los recientes ataques a buques comerciales. El bloqueo de este paso entre Irán y Omán interrumpe el transporte de grandes cantidades de gas y de alrededor del 20 % del petróleo global, como consecuencia de las represalias de Teherán a los ataques de EE. UU. e Israel.
El Gobierno añadió que como vecino próximo con intereses cruciales en la seguridad y la estabilidad de la región, estos acontecimientos "generan gran ansiedad".
Como la India ha subrayado en repetidas situaciones, casi un millón de sus ciudadanos viven y trabajan en la región del Golfo.
Nueva Delhi también reiteró su firme oposición a las ofensivas contra la marina mercante, recordando el destacado lugar que ocupan sus nacionales en la fuerza laboral marítima mundial.
El texto confirma que "algunos ciudadanos indios ya han perdido la vida o están desaparecidos como consecuencia de estos ataques en los últimos días".
La India señaló que mantiene "contacto con los gobiernos de esta región, así como con otros socios clave. El Primer ministro y el ministro de Asuntos Exteriores han mantenido conversaciones con sus homólogos".
En este sentido, Narendra Modi ha dialogado con los líderes de Emiratos Árabes Unidos, Israel, Arabia Saudí, Jordania, Baréin, Omán, Kuwait y Qatar, mientras que el canciller, S. Jaishankar, ha abordado el conflicto con la alta representante de la Unión Europea, Kaja Kallas.
