Camp East Montana, un complejo de grandes carpas con capacidad para unos 5.000 detenidos, permanecerá cerrado a los visitantes hasta mediados de marzo, según informó la congresista demócrata Verónica Escobar en un comunicado de prensa.
Al menos 112 de los migrantes detenidos están "aislados", detalló la legisladora y denunció además que durante sus pasadas visitas al centro ha visto que el personal no usa tapabocas o medidas de protección para evitar que se propaguen infecciones de este tipo.
La atención médica en este centro, indicó Escobar, pasa por alto "problemas médicos graves y es, en algunos casos, inexistente, incluso ante situaciones de salud urgentes".
El brote de esta enfermedad, una de las más contagiosas, llega en medio de una ola de críticas y denuncias por parte de la oposición demócrata y organizaciones en defensa de los derechos humanos a las condiciones en los centros de detención para migrantes, especialmente en Texas.
Es a su vez el segundo brote de una enfermedad altamente contagiosa que se hace público en Camp East Montana en lo que va de año. A principios de mes, al menos dos personas fueron contagiadas por tuberculosis.
Tres personas han fallecido dentro del centro en lo que va de año: una de ellas por suicidio, otra tras una falla renal y el tercero por "homicidio" en un enfrentamiento con el personal del centro, según las versiones oficiales y filtraciones a medios estadounidenses.
Bajo la actual Administración republicana de Donald Trump, las detenciones de migrantes en EE.UU. alcanzaron nivel récord: en enero tuvo detenidos a más de 73.000 migrantes, la cifra más alta desde la creación del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) en 2001, según datos filtrados a la cadena CBS News.
El año pasado fue el más mortífero en al menos dos décadas para personas bajo custodia del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE), con más de 30 fallecidos.
