Según informó el Kremlin en su canal de la red social rusa MAX, ambos líderes debatieron "el brusco agravamiento de la situación en torno a Irán y toda la región del Oriente medio, incluyendo las posibles consecuencias para el estado del mercado mundial energético".
Hungría ha insistido en continuar comprando petróleo y gas ruso pese a las presiones de la Unión Europea (UE) que acusan a Budapest de que con ello está apoyando la maquinaria de guerra rusa en Ucrania.
Putin y Orbán abordaron también "temas actuales de la interacción ruso-húngara" y el cumplimiento de los acuerdos alcanzados entre ambos el pasado 28 de noviembre en Moscú.
En aquella ocasión, el primer ministro húngaro negoció el suministro de hidrocarburos baratos y la compra de acciones en las petroleras rusas sancionadas por EE.UU., a cambio del apoyo de Budapest a Moscú en Ucrania.
Ambos líderes también conversaron sobre el conflicto ucraniano, ocasión en la que Putin aprovechó para destacar el apoyo de Budapest a "una solución político diplomática del conflicto" y su apego por una "política exterior equilibrada y soberana".
En particular, ambos abordaron la situación de los ciudadanos húngaros movilizados por el Ejército de Ucrania y hechos prisioneros de guerra por las Fuerzas Armadas de Rusia.
Al final de la conversación, Putin y Orbán acordaron celebrar futuros contactos entre ambas partes.
